Reforma de la pena de muerte en China, ¿para quién?

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Unos 13 delitos dejarán de estar penados con la muerte en China. La mayoría corresponden a delitos económicos, fiscales y de fraude. Otros como la corrupción seguirán siendo punibles...


(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Los delitos susceptibles de ser penados con la pena de muerte de acuerdo con la Ley Criminal de China han sido reducidos de 68 a 55, según la agencia Xinhua.

La reforma sobre la aplicación de la pena capital fue aprobada el viernes pasado por el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN) y supone le primera reforma de tal pena desde que el código fue promulgado en 1979.

La enmienda también estipula que no se puede condenar a muerte a los acusados que tengan 75 o más años en el momento del juicio, a excepción de aquellos que hayan cometido asesinatos de especial crueldad.

En un esfuerzo por racionalizar y reducir los excesos en la aplicación de la pena capital, el año pasado el gobierno estableció la obligación de que todas las condenas a muerte emitidas por tribunales de instancias inferiores sean revisadas por el Tribunal Popular Supremo, la máxima instancia judicial de la nación, una medida que, según las autoridades, se traduciría en una reducción considerable del número de ejecutados.

Los 13 delitos que han dejado de ser castigados con pena de muerte son en su mayoría infracciones no violentas como el contrabando de antigüedades o de animales raros y sus derivados o el contrabando de metales preciosos.

Sin embargo, la mayoría de los delitos que han quedado exentos de pena capital son los de carácter económico y fiscal.

Los fraudes con bonos financieros o letras de crédito; falsificación de facturas exclusivas de impuestos sobre el valor añadido con el objetivo de obtener deducciones de impuestos o reembolsos de impuestos sobre exportaciones; falsificación y venta de facturas exclusivas de impuestos sobre el valor añadido y la “enseñanza de métodos delictivos”.

Así pues, a la luz de este listado, algunos se preguntan si las reformas introducidas no están dirigidas a un grupo específico, en concreto a los empresarios y propietarios del país, quienes serían los más susceptibles de cometer este tipo de delitos y fraudes. No obstante, otros crímenes como la corrupción sí seguirán penados con la muerte, una muestra de la importancia que el gobierno concede a la disuasión y la lucha contra los abusos de autoridad en las instituciones públicas.

Los defensores de la abolición coinciden en subrayar que se trata de un paso considerable y positivo.

Li Buyun, miembro del comité consultivo de expertos de la Procuraduría Suprema Popular, indicó durante un seminario sobre derechos humanos el pasado jueves que “de acuerdo con el progreso del proceso de modernización, China necesita al menos 30 años para abolir la pena capital”, según cita Global Times.