Cooperación económico-comercial es básica para desarrollo de relaciones chino-estadounidenses

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En años recientes, nuevas tensiones han marcado las relaciones económicas y comerciales chino-estadounidenses, las cuales precisan de un abordaje específico. Sobre este tema nos habla Charles Freeman, presidente del grupo de estudios sobre China en el Centro Estadounidense para Asuntos Internacionales y Estratégicos, en entrevista con el Diario del Pueblo. Freeman aseveró que el intercambio comercial bilateral va acompañado de grandes y complicadas tensiones, lo cual es normal, pero que esos obstáculos no impiden el avance de los intereses mutuos, acumulados durante un prolongado período de desarrollo de los mencionados vínculos. Ambos gobiernos y pueblos, indicó, tienen una profunda comprensión de esta situación.


Charles Freeman confía en que los diálogos activos entre los presidentes de China, Hu Jintao, y de EE.UU., Barack Obama, enviarán un mensaje en la dirección correcta, aún cuando no logren ofrecer un atajo hacia soluciones rápidas para los problemas existentes. Al igual que en el pasado, indicó, la cooperación sigue siendo un punto fundamental para el desarrollo estable de las relaciones chino-estadounidenses.


Al hacer un recuento de las relaciones económicas bilaterales y el comercio en los últimos 30 años, Charles Freeman dijo: “se produjo una progresiva profundización de la complementariedad y la acumulación de resultados positivos en la cooperación.” Recordó asimismo que, en 1979, tras la firma del “Acuerdo de Relaciones Comerciales entre EEUU y China,” se retomó el comercio entre las partes. En ese año, el volumen comercial bilateral ascendió a algo más de 2,4 millones de dólares. Hoy, después de más de 30 años, esta cifra se acerca a los 400 mil millones. “Esto es un hito,” puntualizó Freeman. Durante este tiempo, China se ha convertido en el mercado de más rápido crecimiento para EEUU. Al mismo tiempo, el gran volumen de exportaciones chinas a EEUU ha tenido un notable impacto sobre el aumento significativo del poder adquisitivo de los estadounidenses. Además, un grado relativamente alto de “la producción china” no está en competencia directa “con EEUU.” Charles Freeman, dijo que en las relaciones bilaterales entre estos dos países, que no son aliados naturales, el comercio y las relaciones económicas a largo plazo desempeñarán un papel estabilizador.



Charles Freeman admite que hasta cierto punto la política incide en las fricciones económicas y comerciales bilaterales, pero la importancia de mantener la interacción entre ambos países sigue compulsando a los líderes respectivos a tomar muy en cuenta la situación y a no permitir que las relaciones se desvíen del camino correcto. En consecuencia, el comercio y las relaciones económicas siguen desempeñando un papel activo en la promoción del desarrollo estable de los lazos entre ambos países.



Freeman auguró un futuro promisorio para el desempeño de las compañías estadounidenses en China. En ese sentido, citó el ejemplo de los logros alcanzados en los últimos 30 años, como prueba de que el mercado chino, a diferencia de otros, se abre y amplía de continuo. China ha sentado precedentes únicos en la conformación de un modelo de mercado de desarrollo. Al entrar en el mismo, según Freeman, las firmas estadounidenses han logrado buenos resultados, desarrollando un alto nivel de competitividad, cosechando enormes beneficios y creando condiciones para un futuro y mejor desarrollo. China, por su parte, ha experimentado enormes transformaciones en su entorno comercial, según se incrementa su competitividad y se consolida su estatus como mercado mundial importante.



De cara a la situación actual, puntualizó Charles Freeman, las empresas de EEUU deben ofrecer un trato en pie de igualdad a los mercados europeo y chino, lo cual será de importancia vital para continuar mejorando sus niveles de competitividad. (Pueblo en Línea)


14/01/2011