Reivindicación japonesa de “soberanía” de Islas Diaoyu carece de reconocimiento de EEUU

In Noticias, Política exterior by PSTBS12378sxedeOPCH

BEIJING, 10 oct (Xinhua) -- Un documento reciente del gobierno estadounidense demuestra que Estados Unidos jamás ha reconocido la reivindicación de Japón de la "soberanía" sobre las Islas Diaoyu.


El informe “Disputa por las Islas Diaoyu: Obligaciones de Tratado de EEUU” fue publicado el 25 de septiembre por el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos y aclara la postura del gobierno estadounidense sobre el asunto de la soberanía.

La postura del gobierno de Estados Unidos también fue apoyada por el ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger en declaraciones recientes dadas a conocer por medios de comunicación mundiales.

Durante las deliberaciones en el Senado de Estados Unidos en octubre de 1971 sobre si debía consentirse o no a la ratificación del “Tratado de Devolución de Okinawa”, el Departamento de Estado estadounidense afirmó que Estados Unidos asumía una posición neutral sobre las reivindicaciones encontradas de Japón y China por las islas “a pesar de la devolución de las islas a la administración japonesa”, indica el informe.

No mencionó que incluso la llamada devolución de la administración de las islas a Japón era contraria a los principios de la Declaración de El Cairo de 1943 y a la Proclamación Postdam de 1945.

“Funcionarios del Departamento afirmaron que la reversión de los derechos administrativos a Japón no predisponía ninguna reivindicación sobre las islas”, indica el informe.

Durante las audiencias del “Tratado de Devolución de Okinawa” en octubre de 1971, cuando se le preguntó al entonces secretario de Estado de Estados Unidos William Rogers, cómo afectaría el “tratado” la determinación de la soberanía de las Islas Diaoyu, respondió: “Este tratado no afecta en absoluto el estatus jurídico de esas islas”, de acuerdo con el informe.

El “Tratado de Devolución de Okinawa” entre Estados Unidos y Japón, firmado en 1971 y que entró en vigor en 1972, estipula la devolución a Japón de “las islas Ryukyu y Daito, que Estados Unidos había administrado bajo el Acuerdo de Paz de Japón”.

Al acuerdo secreto, que incluyó arbitrariamente a las Islas Diaoyu, parte inherente del territorio chino, se opuso enérgicamente el gobierno chino.

En 1895, la corte de la dinastía Qing (1644-1911) fue derrotada en la guerra chino-japonesa y fue obligada a firmar el Tratado de Shimonoseki desigual y a ceder a Japón “la isla de Formosa (Taiwan), junto con todas las islas propiedad o pertenecientes a la mencionada isla de Formosa”.

Las islas Diaoyu fueron cedidas a Japón como “islas propiedad o pertenecientes a la mencionada isla de Fomrosa”. En 1990, Japón cambió el nombre de Diaoyu Dao a “Islas Sekaku”.

Tanto la Declaración de El Cairo como la Proclamación de Potsdam, que ayudaron a conformar el moderno orden internacional después de la Segunda Guerra Mundial, piden que los territorios ocupados por Japón, incluyendo las Islas Diaoyu y sus islotes afiliados sean devueltos a China.

En 1951, el Tratado de Paz con Japón, también conocido como el Tratado de San Francisco, fue firmado entre Japón, Estados Unidos y otros países, irónicamente excluyendo a China, país que sufrió las mayores pérdidas durante la invasión de Japón de 1937 a 1945.

El Tratado puso a las Islas Ryukyu bajo la administración fiduciaria de Estados Unidos, pero no incluyó a las Islas Diaoyu ni a sus islotes afiliados.

Sin embargo, en 1953, la Administración Civil de Estados Unidos en las Islas Ryukyu expandió su jurisdicción hacia las Islas Diaoyus sin ninguna justificación jurisprudencial.

El gobierno japonés anunció unilateralmente el 10 de septiembre de este año la “compra” y la “nacionalización” de las Islas Diaoyu y sus islotes afiliados, Nan Xiaodao y Bei Xiaodao.

El gobierno de China pidió a Japón que cese de inmediato todas las acciones que infrinjan la soberanía territorial de China y prometió una “determinación inquebrantable” para proteger su soberanía.

La farsa de Japón respecto a la compra de las islas también provocó el enojo del pueblo chino, lo cual generó protestas masivas en todo el país en contra de las acciones ilegales de Japón.

Henry Kissinger, ex secretario de Estado de Estados Unidos y asesor en seguridad nacional de este país, declaró el 3 de octubre en Washington, D.C., que Estados Unidos no debe tomar una posición respecto a la soberanía de las Islas Diaoyu.

Kissinger, citado por Radio Australia el 5 de octubre, declaró que su “más profundo deseo” es que el asunto sea resuelto por China y Japón. Añadió que el fallecido líder chino Deng Xiaoping logró consenso con su homólogo japonés sobre el asunto de las Islas Diaoyu.

La agencia japonesa de noticias Kyodo dijo que el consenso al que se refería Kissinger tenía que ver con la propuesta de Deng de “reservar las disputas” territoriales.

China y Japón firmaron un Tratado de Paz y de Amistad en 1978, reflejando este espíritu de consenso.