Visita de Kerry, nueva oportunidad para mejor cooperación EEUU-China

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BEIJING, 13 abr (Xinhua) -- Con John Kerry en Beijing por primera vez como secretario de Estado de Estados Unidos, el país norteamericano y China ahora tienen una nueva oportunidad para mejorar su cooperación, especialmente en medio de las recientes tensiones en el este de Asia.


Además de conocer a los nuevos dirigentes de la dirección china encabezada por el presidente Xi Jinping, Kerry también espera aprovechar su visita para obtener información de primera mano con el fin de ajustar la política estadounidense hacia China durante el segundo gobierno de Obama.

Dados el espectacular crecimiento económico de China y su consistente compromiso con la paz, no cabe duda de que Kerry obtendría una enorme ventaja para Estados Unidos al buscar la cooperación, en vez de la confrontación, con la segunda mayor economía del mundo.

Una sana cooperación con China ofrecerá a Estados Unidos, ante todo, considerables intereses económicos y más empleos, así como un beneficio clave para una diplomacia fructífera, tal y como destacó Kerry en su primer discurso tras asumir el cargo.

Este veterano de la Guerra de Vietnam también habló del impacto ambiguo del excesivo refuerzo militar de Estados Unidos en el extranjero. Como Kerry apuntó en su audiencia de confirmación, Estados Unidos tiene ahora más bases militares y tropas en Asia-Pacífico que en cualquier otro lugar del planeta, suficientes para poner en guardia a los países de la región.

Pero lo más preocupante es que la península coreana parece estar precipitándose hacia un conflicto militar. Mientras acusa a Pyongyang de provocaciones temerarias y de ignorar de forma intolerable los deseos de la comunidad internacional, Washington también ha estado avivando las llamas.

Continúa enviando más cazas, bombarderos y buques antimisiles al este de Asia y participando en masivas maniobras militares con sus aliados asiáticos en una exhibición dramática de fuerza preventiva.

Además, la estrategia estadounidense de “pivot a Asia” podría sembrar desconfianza, malentendimiento y juicios erróneos en la región, lo que conduciría eventualmente a una mayor inquietud. Como dijo Kerry, “cada acción tiene su reacción”.

Para ser una fuerza responsable en el Pacífico, Estados Unidos debe mitigar las preocupaciones de países asiáticos por la intensificación de su presencia militar y ayudar a buscar soluciones razonables y viables a los problemas regionales.

El futuro curso de la estrategia estadounidense de “pivot a Asia” requiere un ajuste delicado. En lugar de jugar duro y forzar a países asiáticos a ceder el paso, Washington debe respetar los intereses de la región y promover una cooperación de beneficio mutuo.

En una economía mundial profundamente interconectada, la confrontación puede incurrir en costes incalculables. Como diplomático sensato e inteligente, Kerry puede ayudar a guiar las relaciones entre China y Estados Unidos por las turbias aguas de las disputas y los cambios internacionales hacia una interacción mutuamente beneficiosa.

China, el mayor país en desarrollo del mundo, y Estados Unidos, la mayor superpotencia mundial, han acordado desarrollar un nuevo tipo de relaciones entre grandes potencias que puede servir como ejemplo para las relaciones internacionales en el mundo de hoy día.

En esta tarea noble, Kerry ahora tiene una oportunidad para dejar una huella notable.