China y EE.UU: ¿Quién amenaza a quién?

In Noticias, Seguridad y defensa by PSTBS12378sxedeOPCH

El 8 de febrero, el almirante Michael G. Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, el oficial de más alto rango en las Fuerzas Armadas de ese país y principal asesor militar del presidente estadounidense, publicó con su firma el nuevo "Informe Estratégico Militar Nacional". Según este documento del Pentágono, EEUU reforzará su presencia en la región de Asia y el Pacífico, lo cual no supone gran novedad.


El informe ha relevado la intención de EE.UU. de plantar cara al ascenso militar chino, considerando que los más trascendentes intereses de EEUU estarán vinculados al acontercer en la zona de Asia y el Pacífico, de ahí la importancia de no perder pie ni pisada al desarrollo armamentista de China y de apoyar la capacidad de defensa ultramarina de Japón. Todo, como bien el pliego, para “reforzar la presencia e influencia de EEUU en el Sudeste asiático”, apuntando a China de modo más abierto o encubierto.

Durante un largo periodo de tiempo, la comunidad internacional, con los países occidentales a la cabeza y bajo el liderazgo de EEUU, ha estado insitiendo en la modernización militar china como una “variable negativa”.

 

“Sólo mediante la comparación se distinguen las cosas “, según reza un antiguo refrán chino. La fortaleza estratégica de la “trinidad” estadounidense, que comprende el poder de las armas nucleares estratégicas, el sistema de defensa antimisiles y las instalaciones de renovación permanente, suponen un nivel de superioridad abrumadora. Sus ojivas nucleares estratégicas son suficientes para destruir al mundo varias veces; su sistema de defensa de misiles ya ha servido de escudo de defensa parcial indestructible; los misiles balísticos convencionales de largo alcance pueden alcanzar “blancos globales con total precisión”, garantizados por bombarderos estratégicos modernos, como el B-52.

 

Aparentemente, el documento del almirante Mike Mullent aborda el modo en que los militares de EE.UU. deben organizarse y prepararse para amenazas futuras. De hecho, el mismo destaca cómo el primer vuelo del X-37B se efectuó sobre la plataforma de refuerzo del Atlas B a finales de noviembre de 2009, a la vez que se aceleró el desarrollo del X-37B y se puso en marcha el programa de vuelo X-47B .

 

Hasta la fecha, los militares de EE.UU. tienen la capacidad para desarrollar su capacidad de combate a escala mundial y ya han completado su proceso de informatización, tras lo cual se encaminan a gran velocidad a la etapa de orientación de red sin intervención humana.

 

En cuanto a Japón, este siempre afirma sentir el peso de la “amenaza militar” de China, como excusa para reforzar su armamento. Desde los años 80 del siglo pasado, la industria nipona ha confeccionado el 90 por ciento de las “armas de autodefensa ” para sus fuerzas armadas. Una parte considerable de esta producción ha alcanzado nivel internacional.

 

A este tenor, la industria balística y espacial nipona ha conseguido conformar un sistema bastante completo de investigación y producción, sobre todo con los vehículos de lanzamiento H2-A y M5, el satélite de pruebas de ingeniería y de observación de la Tierra y la estación espacial internacional. Disponen además de un submarino convencional de nivel mundial; el destructor”Aegis” y el buque de desembarco anfibio”Osumi”, así como un buque escolta con un desplazamiento de aproximadamente 20.000 toneladas, el cual ha funcionado como portaaviones.

 

Por otra parte, Japón ha almacenado combustible nuclear suficiente para hacer 1.000 bombas atómicas y de hidrógeno a los niveles de las que estallaron en Hiroshima y Nagasaki. En caso de necesidad, podría confeccionar de 1.000 a 2.000 misiles balísticos de medio y largo alcance en sólo tres a seis meses. En el reino de la fuerza aérea, Japón tiene la mayor cantidad de cazas F-15 después de Estado Unidos. Por lo tanto, su capacidad de operaciones aéreas se puede clasificar de primera clase en el mundo.

 

Desde la perspectiva del desarrollo de la fuerza naval, la fuerza marítima, dotada de portaaviones es necesaria para salvaguardar el comercio en alta mar y las rutas de transporte de petróleo. Pero hoy en día China es el único miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU que no tiene un solo portaaviones. En contraste, Brasil, España e incluso Tailandia, tienen portaaviones propios, algo que se considera muy normal. En cuanto a la India, ésta ha hecho muchas compras de armas en los últimos años, y contará con tres portaaviones en los próximos cinco años. La modernización militar del mundo occidental ha superado con mucho a la de China. Entonces, ¿por qué tanta ojeriza contra ella?

 

Los aviones caza invisibles de quinta generación de EEUU, los F22, ya han desmostrado su eficiencia combativa y están desplegados en la región de Asia y el Pacífico, mientras que China no ha pasado de aniquilar a prueba 20 cazas, lo que ha bastado para ganarse el mote de amenaza a la seguridad de EEUU y países adyacentes.

 

En la actualidad, los portaaviones de EE.UU. navegan a lo largo y ancho del orbe, incluso en las principales”puertas de entrada” de China. Sin embargo, el crecimiento del poder de defensa correspondiente de la nación china ha sido tratado con una lógica autoritaria, la cual se ajusta al viejo dicho chino de “permitir que los funcionarios estatales enciendan hogueras mientras la gente común no puede prender ni una lámpara”, (Pueblo en Línea)

 

22/02/2011