“Ni la más mínima concesión” en asunto de Islas Diaoyu: Diario del EPL

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BEIJING, 12 sep (Xinhua) -- El Diario del Ejército Popular de Liberación de China (EPL), el rotativo oficial de las fuerzas armadas del país, publicó hoy miércoles un comentario de protesta en contra de la "nacionalización" por parte del gobierno de Japón de las Islas Diaoyu, prometiendo que no se hará "ni la más mínima concesión" en este asunto.


El artículo, firmado por Luo Yan, dice que involucrarse en el comercio ilegal del territorio sagrado de China es “un movimiento peligroso” por parte del ejecutivo japonés, y que ha tomado un camino equivocado que puede dañar las relaciones entre entre ambos países, y se añade que el intento de presunta “nacionalización” del gobierno nipón está condenado a fracasar y jamás será aceptado por el pueblo chino.

“El gobierno de China y su pueblo no harán ni la más mínima concesión en cuanto a su soberanía territorial”, subaya.

En el artículo se urge al gobierno de Japón a que no se equivoque con la situación, ya que la China de hoy no es ya la de durante la primera guerra sino-japonesa de 1894, ni la de la guerra de agresión japonesa de 1937.

“Atrás han quedado lo días en que el territorio de China podía ser arrebatado mediante un tratado desigual”, afirma.

La soberanía territorial se relaciona con la dignidad nacional y de los intereses centrales del país. En el artículo se avisa al gobierno de Japón y sus fuerzas derechistas que no subestimen la determinación del pueblo chino.

El gobierno de China se opone vehementemente a la “compra” de las Islas Diaoyu y tomará las medidas necesarias para salvaguardar la soberanía de su territorio nacional, afirma el reportaje.

“Si la parte japonesa insiste en hacer las cosas por su cuenta, deberá asumir las serias consecuencias de sus actos”, añade el artículo, que además pide al ejecutivo nipón que no ponga muchas esperanzas en las supuestas “ventajas de sus fuerzas navales y aéreas”.

La capacidad defensiva nacional de China ha alcanzado un desarrollo considerable. Las provocaciones bélicas sólo llevarán a Japón al desastre, advierte el artículo.

El gobierno chino ha reiterado sus esperanzas de que sea posible salvar de forma conjunta un interés que está por encima de disputas: las relaciones entre los dos dos países. Sin embargo, esto es algo que sólo se puede conseguir a través de esfuerzos por parte de ambos lados y en la base del respeto mutuo, de acuerdo con el texto.

“Es imposible que el gobierno chino soporte la responsabilidad de manera unilateral y, desde luego, no venderá su propia seguridad y soberanía territorial a cambio de paz”.

La esencia de la disputa concerniente a las Islas Diaoyu no es simplemente un asunto de reclamaciones territoriales, según el artículo.

Japón se apoderó de las Islas Diaoyu y sus islotes adyacentes de forma ilegal al final de la I Guerra Sino-japonesa de 1894-1895. Tras la II Guerra Mundial, China recuperó los territorios de acuerdo con la Declaración de El Cairo y la Declaración de Potsdam, volviendo de esta forma las islas a China en base a la legislación internacional.

Como resultado, la disputa territorial no sólo está relacionada con la tragedia padecida por las naciones de Asia, incluida China, bajo la agresión japonesa, sino que señala si Japón acepta o no el resultado de la II Guerra Mundial cuando aceptó una rendición incondicional y, por tanto, se ve también involucrada la salvaguarda de la victoria de la guerra mundial antifascista, según el artículo.

Si se deja a las fuerzas derechistas japonesas que se propaguen sin control mientras su gobierno “nacionaliza” el territorio de otras naciones, el militarismo nipón podría tener una nueva oportunidad de revivir en el futuro, lo que podría suponer una amenaza seria a la paz regional y mundial, señala el artículo.

“El pueblo chino hizo una importante contribución durante esa guerra (la II Guerra Mundial), y ha pagado un alto precio por ello. No dejaremos que la sangre de los mártires se haya derramado en vano”, concluye el artículo.