Año del caballo en China representa reforma y desafío

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BEIJING, 30 ene (Xinhua) -- Los chinos prefieren un tono optimista durante la Fiesta de la Primavera, la celebración de China del Año Nuevo Lunar, pero el año del caballo, que comienza el viernes, está levantando algo de polvo.


BEIJING, 30 ene (Xinhua) — Los chinos prefieren un tono optimista durante la Fiesta de la Primavera, la celebración de China del Año Nuevo Lunar, pero el año del caballo, que comienza el viernes, está levantando algo de polvo.

En el ciclo de 12 años del zodiaco chino, el caballo simboliza valor y fortaleza, persistencia y apuros. Desde la época agraria, el caballo ha sido el apoyo para los esfuerzos de la gente decidida a superar sus limitaciones físicas.

Este año también se conoce como “Jiawu”, de acuerdo con un sistema tradicional chino, en el que se usan 10 tallos celestiales como números seriados en combinación con 12 ramas terrenales que desingnan años, meses, días y horas. Se cree que el sistema data de la Dinastía Shang (siglo XVII-siglo XI a.n.e.), la segunda dinastía de la historia china.

De acuerdo con las reglas del sistema, cada 60 años constituyen una era, un tiempo lo suficientemente largo como para dejar espacio para la reflexión entre los chinos a lo largo de los siglos.

SOMBRA DEL PASADO

Hace dos de esos ciclos del “Jiawu”, en 1894, estalló la primera guerra chino-japonesa. La Armada japonesa derrotó a la flota de la Dinastía Qing (1644-1911). Esa fue la primera vez que China perdió ante Japón en un conflicto militar.

La Dinastía Qing no sólo sufrió enormes pérdidas económicas y territoriales, sino que perdió la oportunidad de modernizarse porque se detuvo el Movimiento de Occidentalización.

Japón, sumido en una recesión económica antes de la guerra, avivó sus ambiciones territoriales por las indemnizaciones de guerra de China y por la ocupación de Taiwan, convirtiéndose en la nación más poderosa de Asia. Y 37 años después, entabló otra guerra contra China durante la Segunda Guerra Mundial.

El fracaso de 1894 provocó una serie de movimientos patrióticos que competían por recuperar la gloria del Reino Medio. Sun Yet-sen, un médico de unos 20 años de edad, fundó la Hsing-chung Hui (Sociedad para la Regeneración de China) a fines del año, en Hawai.

La sociedad, predecesora del Kuomintang o Partido Nacionalista, aspiraba a derrocar a la Dinastía Qing y a hacer volver a China al camino de la modernización. En 1894, Mao Zedong tenía un año de vida.

Cuando se hace un análisis de la historia, no sorprende que China y la República de Corea se hayan indignado por la visita que hizo el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en diciembre al Santuario Yasukuni, y por el anuncio de Japón de que los manuales de enseñanza para secundarias mostrarán la soberanía japonesa sobre muchas islas disputadas, incluidas las Islas Diaoyu de China.

Las relaciones de Japón con China y con la República de Corea son tensas debido a las disputas sobre asuntos territoriales e históricos. La revisión de los libros de texto de historia es uno de los principales obstáculos entre Japón y sus vecinos, porque eso demuestra la actitud de Japón hacia su pasado de agresión.

Abe y la canciller federal alemana Angela Merkel, nacidos en 1954, representan actitudes completamente diferentes hacia el pasado de sus países. Alemania ha recibido la aprobación de muchos por la sinceridad que han mostrado sus líderes, pero a Japón aún le queda un largo camino por recorrer.

En el año del caballo, la relación chino-japonesa requerirá que los líderes de ambas partes demuestren sabiduría y entendimiento.

 AIRE LIMPIO, MENTES DESPEJADAS

Cuando se formó el Comité Olímpico Internacional en París en 1894, pocos chinos tenían idea de en qué consistían los Juegos Olímpicos.

En la actualidad, el pueblo chino comprende el lema olímpico “más rápido, más alto, más fuerte”, elegido por Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos modernos.

Beijing, sede de los Juegos Olímpicos de Verano 2008, anunció a principios de este mes un plan para postularse para los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 junto con Zhangjiakou, que se ubica a 120 millas al noroeste de la capital.

El mayor desafío para Beijing podría constituirlo la notoria contaminación del aire, producto de la industrialización descontrolada, más que la creciente cantidad de días sin nieve.

La segunda mayor economía del mundo reportó un crecimiento de 7,7 por ciento del producto interno bruto (PIB) durante 2013, pero el crecimiento está disminuyendo y, como los costos de la mano de obra aumentan, los escasos recursos naturales ya no apoyan el crecimiento a un ritmo vertiginoso.

Además de la contaminación, existe una gama de problemas, incluidos el desarrollo irracional, la estructura económica desequilibrada y la brecha entre ricos y pobres.

Las soluciones requieren sabiduría y determinación.

El Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) ha llamado al “Jiawu” de 2014, el primer año de la Reforma Nueva, y planea desplegar el potencial entero del país, económica, social y ecológicamente.

Aunque combatir todos los problemas podría requerir de un trabajo de equipo, la campeona más reciente podría contar una historia diferente.

La estrella de tenis Li Na derrotó a Dominika Cibulkova en el Abierto de Australia este fin de semana, logrando su segundo título de Grand Slam.

Considerada en términos generales como una rebelde, Li no agradeció a su país natal ni a la selección nacional en el que estuvo cuando ganó su primer título del Abierto de Australia. La tenista dijo que sólo juega para su propio entretenimiento y felicidad.

Internet encendió el debate sobre si China debe continuar entrenando atletas siguiendo el llamado sistema de “nación entera” aprendido de la Unión Soviética, o si Li Na, como profesional individual, es un ejemplo mejor.

“Más rápido, más alto, más fuerte” podría ayudar a la gente a entender la verdad detrás del deporte, pero la gente no puede esperar un respuesta inmediata al dilema. Lo que sí puede esperar es la reforma.

POR EL PUEBLO PARA EL PUEBLO

El “Jiawu” de 1954 fue el inicio de otro ciclo en la historia china, cuando la Asamblea Popular Nacional (APN), la máxima legislatura del país, sostuvo su primera sesión plenaria en septiembre y adoptó la primera Constitución socialista de China.

Luego de las cuatro enmiendas a la cuarta Constitución aprobada en 1982, la república del proletariado ahora permite y protege la existencia y el crecimiento de las compañías privadas, así como los derechos de propiedad de los individuos.

Hace 60 años, esto fue precisamente lo que el Partido gobernante pretendió restringir. El Comité Central del PCCh emitió una directriz en julio de 1954 para reforzar la administración de mercado y renovar los negocios privados.

En el año de 1952, en menos de seis meses las ventas al menudeo de las empresas privadas cayeron de 57,2 a 25,6 por ciento del total del país. Respecto al mercado mayorista, las empresas estatales asumieron el dominio de las compañías privadas.

Actualmente, las empresas de autoempleo y privadas de China y otros sectores no públicos contribuyen con más de la mitad de los ingreso fiscales, más del 60 por ciento del PIB y emplean a más del 80 por ciento de la mano de obra.

La acción más reciente de la APN fue derogar en diciembre el sistema de reeducación mediante el trabajo.

El sistema se encargaba de los delincuentes menores cuyos delitos no requieren un proceso judicial completo y permitía una detención de hasta por cuatro años sin juicio. En su defensa, el sistema fue establecido en la década de los 50 cuando el Partido Comunista de China (PCCh) estaba consolidando una nueva república y rectificando el orden social.

 

En respuesta al “Tratado de Defensa Mutua” firmado por Estados Unidos y Taiwan, los partidos diferentes al PCCh y organizaciones de masas de China emitieron una declaración conjunta sobre la liberación de Taiwan en agosto de 1954. Reiteraron que ninguna potencia extranjera que se atreva a ponerse en el camino del Ejército de Liberación Popular en Taiwan, una parte integral de territorio chino, sería tolerada.

La Comisión Militar Central del PCCh ordenó el bombaredo de Kinmen un mes después. La campaña duró más de dos décadas hasta 1979.

Conforme cesó gradualmente la tensión entre ambos lados del Estrecho de Taiwan, los lazos de sangre se recuperaron. En 2008, Taiwan permitió a los turistas de la parte continental visitar la isla en grupos. Los primeros turistas de la parte continental que viajaron individualmente llegaron a Taiwan tres años después. En los primeros 10 meses de 2013 hubo 1,8 millones de personas de la parte continental que visitaron la isla, lo que significa un aumento de 12,7 por ciento.

El comercio a través del Estrecho superó los 180.000 millones de dólares USA en los primeros 11 meses del año pasado, es decir un incremento de 18,8 por ciento.

Hoy, al escribir “Kinmen, bomba, cuchillo” en el buscador taobao.com de China, se encuentran cerca de 1.000 artículos en los que se afirma tener maravillosos cuchillos de cocina hechos con acero de alto grado de los casquillo de proyectiles que datan de las décadas de bombardeos. Incluso si esto puede ser interpretado como una moderna versión de “convertir las espadas en arados”, queda mucho por hacer por la paz y la estabilidad, no solamente a través del Estrecho, sino también en el resto del mundo.

La desnuclearización de la Península Coreana sigue estancada. Una solución final al asunto nuclear de Irán está pendiente. Las conversaciones de paz de Siria en Suiza han llegado a un punto muerto, luego de una sesión que aborda asuntos controvertidos, incluyendo la posibilidad de un gobierno de transición. Las acciones contra el terrorismo en todo el mundo enfrentan desafíos.

Este año se celebra el centenario de la Primera Guerra Mundial, una de las guerras más desastrosas en la historia de la humanidad.

En el siglo pasado, la humanidad ha pasado por algunos de los más significativos cambios en la historia, un tiempo en que las fronteras entre los mundos reales y cibernéticos se desdibujan. Las nuevas tecnologías, incluyendo impresión 3-D, vida artificial, robots y nanotecnología, están dando una nueva forma al planeta y a sus habitantes.

China y otros países tienen ante sí oportunidades sin precedente y riesgos críticos.