Ex Pdte. Chen y su esposa condenados a prisión perpetua

In Noticias, Taiwán by PSTBS12378sxedeOPCH

Taipei, septiembre 11 (CNA) El ex presidente de Taiwan, Chen Shui-bian, y su esposa, Wu Shu-jen, fueron condenados a cadena perpetua el viernes 11 por los cargos de corrupción, lavado de dinero y falsificación de documentos, anunció el Tribunal del Distrito de Taipei ese mismo día.


Además, Chen, de 58 años de edad, y Wu fueron multados con 200 millones de dólares taiwaneses (unos 6,13 millones de dólares americanos) y 300 millones de dólares taiwaneses, respectivamente, dijo el mencionado tribunal en un comunicado de prensa.


     Anticipando que sería declarado culpable, Chen, quien se encuentra actualmente bajo custodia en un centro de detención, no se apersonó para escuchar el fallo pronunciado por el tribunal.



     Su hijo, Chen Chih-chung, recibió una sentencia de dos años y seis meses de cárcel y fue multado también con 150 millones de dólares taiwaneses por su involucramiento en el caso de lavado de dinero.



     Su nuera, Huang Jui-ching, fue sentenciada a un año y ocho meses de prisión y multada con 150 millones de dólares taiwaneses, pero será puesta en libertad condicional por espacio de cinco años, exigiéndosele hacer una donación de 200 millones de dólares taiwaneses para bienestar público en lugar de ir a la cárcel.



     Chen Chih-chung es el representante autorizado de las controversiales astronómicas cuentas bancarias de la ex primera familia en ultramar, mientras que Huang es la titular nominal de dichas cuentas.



     Entretanto, la ex cajera de la Presidencia, Chen Chen-hui, quedó exenta de penas debido a que se ofreció a convertirse en una testigo de cargo, mientras que el ex director de la oficina del ex Mandatario, Lin Teh-hsun, y el ex subsecretario general de la Presidencia, Ma Yung-Cheng, fueron condenados a 20 años y 16 años de cárcel, respectivamente, por haber ayudado a Chen Shui-bian y a su esposa reclamar ilegalmente fondos públicos.



     Por su parte, Wu Ching-mao, el hermano mayor de Wu Shu-jen, y su esposa, Chen Chun-ying, quienes fueron acusados previamente de haber confabulado con la ex primera familia en el caso de lavado de dinero, fueron sentenciados a dos años de prisión, respectivamente, defiriéndose la aplicación de la pena por espacio de cinco años debido a su estrecha cooperación con los fiscales en el curso de las investigaciones judiciales.



     Unos 100 partidarios del ex Mandatario se congregaron fuera del tribunal, gritando eslogans en voz alta y agitando banderas, pidiendo a la corte poner en libertad a Chen Shui-bian inmediatamente, insistiendo en su inocencia.



     El 3 de noviembre del 2006, la fiscalía acusó a Wu Shu-jen de los delitos de falsificación y corrupción, después de determinar que la ex Primera Dama había usado las facturas proporcionadas tanto por los miembros de su familia como por otras amistades para reclamar ilegalmente reembolsos por valor de 14,8 millones de dólares taiwaneses de los “fondos especiales para asuntos estatales”.



     Acusados en ese entonces estuvieron también tres íntimos ayudantes del ex Mandatario — la entonces cajera Chen Chen-hui, el entonces subsecretario general de la Presidencia, Ma Yung-Cheng, y el entonces director de la oficina de Chen, Lin Teh-hsun, quienes fueron acusados de haber ayudado a Wu a reclamar ilegalmente los reembolsos usando las facturas de otras personas.



     Los fiscales de la División Especial de Investigaciones formularon otros cargos de lavado de dinero y corrupción contra Wu, contra el ex Mandatario y otras 12 personas el 12 de diciembre del 2008 — siete meses después de que Chen dejó su cargo.



     En lugar de pedir una sentencia específicamente definida para Chen, los fiscales optaron en ese entonces por proponer que el Tribunal Distrital de Taipei sometiera al ex Primer Mandatario a la “pena más severa”.



     Los fiscales también recomendaron “severas penas” para algunos de los otros principales acusados, incluyendo entre ellos a su esposa, así como a su hijo y a su nuera.



     En el curso de la sesión de audiencia convocada por el Tribunal Distrital de Taipei a mediados de enero del presente año, el ex presidente Chen Shui-bian insistió en que era inocente de todos los cargos que se le imputaban.



     Durante la sesión de audiencia convocada por el Tribunal Distrital de Taipei el 10 de febrero del año en curso, Wu se declaró culpable tanto de haber recibido dinero en la transacción de un terreno como de la falsificación de documentos, pero negó su presunta malversación de fondos públicos.



     La ex Primera Dama confesó que había usado las facturas proporcionadas por otras personas para reclamar reembolsos de los “fondos especiales para asuntos estatales” asignados para el uso discrecional de su esposo durante sus dos previos mandatos de ocho años.



     En cuanto a la transacción de un terreno llevada a cabo entre el directivo del Parque Científico-Industrial de Hsinchu y la compañía de desarrollo “Dayu”, Wu admitió también haber recibido unos 200 millones de dólares taiwaneses, pero insistió en que el dinero fue una donación política, y no un “soborno”.




     Wu también se declaró culpable de haber recibido 2,2 millones de dólares americanos en el proyecto de construcción de la Sala de Exhibición Nangang y en el lavado de dinero relacionado, pero insistió en que su esposo no estaba al tanto de su manejo de tales fondos.