¿Una Comunidad Económica China? Un año de distensión a través del Estrecho de Taiwán

In Análisis, Taiwánby PSTBS12378sxedeOPCH

Ma Ying-jeou cumple el 20 de mayo su primer aniversario al frente de los destinos de la República de China. El regreso al poder del Kuomintag (KMT), después de ocho años de gobierno del Partido Democrático Progresista (PDP), ha supuesto un giro de ciento ochenta grados en la política taiwanesa. Ese regreso fue el resultado de un triple proceso. Primero, de desgaste del PDP, especialmente en virtud de las denuncias de corrupción presentadas contra el ex presidente Chen Shui-bian (2000-2008) y su entorno más próximo, familiar y político. Segundo, de renovación del liderazgo en el seno del KMT, propiciado por el ascenso de Ma, ex alcalde de la capital, Taipei, que ha sometido a todos sus rivales. Tercero, la progresiva y parcial superación de las tensiones que fragmentaron la base político-partidaria del KMT y que habían dado lugar a dos escisiones significativas, la del Partido el Pueblo Primero, de James Soong, y la de la Unión Solidaria de Taiwán, encabezada por el ex presidente Lee Teng-hui.


El primer aviso de la llegada del cambio se produjo en las elecciones legislativas de enero de 2008, cuando el KMT arrasó, literalmente, al PDP en unos comicios en los que obtuvo 81 diputados de un total de 113, frente a los 27 de la oposición. En las presidenciales, el KMT obtuvo casi ocho millones de votos frente a los poco más de cinco millones de sufragios del candidato del PDP, Frank Hsieh.





En el año transcurrido, dos han sido las principales  preocupaciones de Ma. La primera, la economía; la segunda, las relaciones con China continental. Y pese al relativo éxito de la segunda, la crisis ha elevado los síntomas de descontento social con su gestión. El presidente Ma había resumido sus objetivos económicos en la fórmula “6-3-3”, es decir, 6% de crecimiento, desempleo inferior al 3% y PIB per cápita media de 30.000 dólares. En 2010 se alcanzaría el primer objetivo y en 2012 los dos siguientes. No obstante, la difícil coyuntura económica mundial hace harto improbable la consecución de dichos objetivos en un contexto de reducción de las exportaciones y del crecimiento económico y de aumento del desempleo, en torno al 5%, el mayor nivel desde 2002. El PIB taiwanés se contrajo un 8,36% en el último trimestre de 2008. A pesar de la formulación de diversos planes de relanzamiento de la economía y de estimulo del consumo, el aumento de las desigualdades es un hecho irrefutable que lamina el apoyo social al KMT.





(El texto completo del artículo, disponible en Política Exterior núm. 130 Julio/Agosto,



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