Observatorio de Política China https://politica-china.org Observatorio de Política China Fri, 17 Jan 2020 11:35:38 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.3.2 Acuerdo comercial de fase uno China-EEUU será positivo para Europa y España, dice diplomático chino https://politica-china.org/areas/politica-exterior/acuerdo-comercial-de-fase-uno-china-eeuu-sera-positivo-para-europa-y-espana-dice-diplomatico-chino Fri, 17 Jan 2020 11:35:38 +0000 https://politica-china.org/?p=26165 MADRID, 16 ene (Xinhua) — El acuerdo económico y comercial de fase uno entre China y Estados Unidos será positivo para la Unión Europea y España, afirmó el encargado de Negocios de la Embajada de China en España, Yao Fei, en una conferencia de prensa celebrada este jueves en Madrid.

La víspera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el vicepremier chino Liu He firmaron el pacto que pondrá fin a dos años de fricciones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo.

Durante la ceremonia de firma, Liu, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y jefe del lado chino en el diálogo económico integral entre su país y EEUU, primero transmitió un mensaje del presidente chino, Xi Jinping, a Trump.

La conclusión del acuerdo económico y comercial de fase uno es bueno para China, para Estados Unidos y para todo el mundo, dijo Xi en el mensaje leído por el vicepremier.

“La firma de este acuerdo es un gran paso adelante para encontrar una solución definitiva a los problemas comerciales entre ambos países”, explicó Yao Fei.

Aseguró que el acuerdo considera los principales intereses tanto de China como de Estados Unidos.

“China ha mantenido sus principios y se ocupó de los intereses clave del Estado, pero analizamos las importantes preocupaciones de ambas partes”, sostuvo.

Según el encargado de Negocios de la embajada china, el acuerdo ayudará con la “ruta de China hacia una mayor apertura y una profundización de las reformas”, al mismo tiempo que abordará “las necesidades de nuestros ciudadanos para buscar una vida mejor y provocar un desarrollo económico de mayor calidad”.

Aunque el acuerdo es entre China y los Estados Unidos, dijo Yao, no solo brindará beneficios a las dos naciones, sino también al “resto del mundo”.

“China ofrece un inmenso mercado interno para los demás países y todavía daremos la bienvenida a las empresas extranjeras para competir en igualdad de condiciones en nuestro mercado”, señaló.

Indicó que la Unión Europea ha sido el principal socio comercial de China en los últimos 15 años y China ha sido el segundo mayor socio de esta región, por lo que “estoy seguro de que esta relación se fortalecerá aún más”.

Yao insistió en que China continuará siendo un “firme defensor del sistema multilateral de comercio” y la Organización Mundial del Comercio.

Finalmente, el diplomático enfatizó que el acuerdo firmado ayer miércoles fue solo la primera etapa de lo que será un “proceso largo”, pero prometió que China “trabajará con responsabilidad por una solución definitiva”. Fin

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Taiwán en letra pequeña https://politica-china.org/areas/taiwan/taiwan-en-letra-pequena Wed, 15 Jan 2020 11:54:44 +0000 https://politica-china.org/?p=26162 En las elecciones presidenciales y legislativas celebradas el 11 de enero en Taiwán, la presidenta Tsai Ing-wen logró una victoria incontestable. Su 57,1 por ciento de los sufragios frente al 38,6 por ciento de su más directo rival, Han Kuo-yu, habla por sí solo. El hecho es más notorio aún si tenemos en cuenta que un año antes su popularidad rondaba el 35 por ciento de la intención de voto, producto de una gestión más que controvertida, frente a más del 50 por ciento de Han. Las causas de tan pronunciado giro son conocidas: el impacto en Taiwán del discurso de Xi Jinping del 2 de enero de 2019, la capitalización política de los disturbios en Hong Kong, la exhibición de firmeza frente a las presiones continentales, el apoyo de EEUU…

La victoria sin peros de Tsai tiene sus matices en las elecciones legislativas. En el parlamento, su partido, el Minjindang o PDP (Partido Democrático Progresista) obtuvo 61 escaños, perdiendo 7 en relación a 2016. Por el contrario, el principal partido de la oposición, el KMT (Kuomintang), obtuvo 38 escaños, es decir, 3 más en relación a 2016. Cabe destacar también la irrupción del Partido Popular de Taiwán, del alcalde de la capital Ko Wen-je, con 5 escaños y el 11,5 por ciento de los votos. En relación a la controversia a través del Estrecho, el PPT intenta guardar distancias de las dos grandes formaciones pero cabría asociarlo al “entendimiento pragmático” con Beijing.

Con sus 61 escaños, el PDP tiene asegurada la mayoría absoluta (57) pero el mapa electoral resultante advierte del amplio soporte con que cuentan en la isla los partidarios de una relación apaciguada con China continental, lo cual puede dificultar la implementación del programa político soberanista. La diferencia que separa en votos en las legislativas a PDP y KMT es de apenas 87.737, muy inferior a la distancia que separa a Tsai de Han en las presidenciales (8.170.231 frente a 5.522.119). En la lista de diputados generales (no distritales), PDP y KMT empataron. En la victoria personal de Tsai confluyen variables que se mitigan sensiblemente a la hora de evaluar el más amplio escenario electoral. Y el KMT reeditará su política obstruccionista hasta donde le permitan las circunstancias. Sería por tanto excesivo interpretar los resultados en clave de cheque en blanco otorgado al soberanismo. Los números son ajustados.

Al KMT le incumbe analizar en detalle los resultados. Su presidente, Wu Den-yih, presentó la dimisión, al igual que otros dirigentes. Sobre él recae gran parte de la responsabilidad de la derrota, especialmente por su escaso acierto en la gestión de las primarias internas, en la confección de las listas o en la incapacidad para solventar las diferencias con pesos pesados nacionalistas (Wang Jin-pyng, Terry Gou…) lo cual debilitó su unidad. La regeneración de la formación está en boca de todos desde hace años pero la gerontocracia que la usufructúa suscribe el discurso con la esperanza de que tras la tormenta las cosas se calmen y todo vuelva a su sitio. Otras voces reclaman una urgente actualización del programa que incida en un replanteamiento de la política a través del Estrecho, principal caballo de batalla en la campaña electoral, desechando el compromiso con el “Consenso de 1992” (una China, dos interpretaciones). En paralelo, la taiwanización de la formación implicaría desprenderse de los atributos que le asocian con el continente, donde el KMT tiene su origen. Decisiones de alcance que a buen seguro provocarán un intenso debate y llegado el caso, podrían propiciar la ruptura de la formación y de su “alianza” con el PCCh para frenar el independentismo.

Al evaluar los resultados electorales, en Beijing se reiteró la adhesión a la política ya conocida. Con independencia de esta pose, no es de esperar que se produzcan cambios profundos aunque se especula con una probable sustitución del ministro responsable de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, Liu Jieyi, como ya se hizo con Wang Zhimin, ex director de la Oficina de Enlace del Gobierno central en Hong Kong. También podría haber novedades en la retórica y en la táctica a emplear. Más allá se descartan brusquedades, a no ser que el PDP adopte medidas, incluso en lo aparentemente simbólico, que puedan argumentar una fuerte reacción continental. Sería el caso, por ejemplo, de alentar reformas constitucionales (bandera, definición del territorio, etc.) como sugieren algunas corrientes del PDP y movimientos afines. No es probable que Tsai secunde estos planteamientos pero está por ver cómo implementa la ley anti-infiltración recién aprobada, que a algunos trae el infausto recuerdo del macartismo… Beijing, por su parte, también tiene sus propios fantasmas en el armario, especialmente en el Ejército Popular de Liberación, más en línea con dar pasos hacia una “solución” drástica.

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Versión del PCCh sobre supervisión de poder es efectiva https://politica-china.org/areas/sistema-politico/version-del-pcch-sobre-supervision-de-poder-es-efectiva Wed, 15 Jan 2020 07:55:56 +0000 https://politica-china.org/?p=26160 BEIJING, 15 ene (Xinhua) — El cómo supervisar el ejercicio del poder es una prueba difícil para los partidos políticos de todo el mundo. Aquellos que no resuelven el problema caerán en el histórico ciclo de ascenso y descenso.

El Partido Comunista de China (PCCh) está decidido a enfrentar el desafío mientras busca continuar con su exitosa gobernanza.

La cuarta sesión plenaria de la XIX Comisión Central de Control Disciplinario del PCCh, que se inauguró el lunes en Beijing, ha reafirmado los continuos esfuerzos para promover la gobernanza plena y estricta del Partido, así como la resolución de supervisar el poder y hacer cumplir la disciplina y las leyes.

El sistema de supervisión del PCCh es único en muchos aspectos. Una de las características es que la supervisión dentro del Partido toma un rol principal, mientras que la supervisión de las asambleas populares, la supervisión democrática, la supervisión administrativa, la supervisión judicial, la supervisión de auditorías, la supervisión de contabilidad, la supervisión estadística, la supervisión pública y la supervisión a través de la opinión pública están coordinadas.

Se han establecido y mejorado los sistemas de supervisión del Partido y del Estado para que el poder sea ejercido de manera justa, basada en la ley y de manera clara.

Con un mecanismo de supervisión integral establecido es igualmente importante implementarlo, de manera efectiva y precisa.

De enero a noviembre de 2019, los órganos de control disciplinario y supervisión de todo el país abrieron e investigaron 555.000 casos, e impusieron medidas disciplinarias a 485.000 personas dentro del Partido o agencias gubernamentales. Es una señal fuerte de que nadie está por encima de la ley.

El PCCh ha puesto énfasis en intensificar la supervisión de las tareas para asegurar una victoria en la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos y en la batalla en contra de la pobreza. También tomará medidas más enérgicas en contra de las violaciones disciplinarias en áreas clave, incluyendo el sector financiero y las empresas de propiedad estatal, los riesgos de deuda de gobiernos locales, las instituciones médicas y los activos de propiedad estatal en ultramar.

El PCCh es un partido marxista con la ventaja única de una estricta disciplina. La determinación de limitar el poder a través del sistema y sancionar a quienes violen la disciplina demuestra la fuerza del Partido y se ha ganado el corazón del pueblo.

Al gobernarse a sí mismo estrictamente, el PCCh se fortalece. También está aportando sabiduría al mundo sobre cuál es el verdadero significado del poder, cómo supervisar el ejercicio del mismo y cómo usarlo para el pueblo.

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El Reino del Medio versus la nación excepcional https://politica-china.org/areas/politica-exterior/el-reino-del-medio-versus-la-nacion-excepcional Mon, 13 Jan 2020 07:50:19 +0000 https://politica-china.org/?p=26156 El término chino para China es zhongguo. El mismo puede ser traducido al español como el Reino Central o el Reino del Medio. Esta noción fue articulada por primera vez durante la dinastía Zhou en el primer milenio antes de Cristo. El Reino del Medio era considerado como el centro geográfico del mundo y el centro del poder mundial. Un lugar intermedio entre los cielos y las demás civilizaciones inferiores. El principio que regía su visión del mundo se sustentaba en el concepto de Tianxia: “Todo lo que existe bajo los cielos”. En su centro se encontraba el Emperador, cuyo mandato no conocía fronteras.

         De allí se derivó uno de los sistemas internacionales más conspicuos de la historia de la civilización, basado en el control indirecto por parte de China sobre una fracción significativa del mundo. La Pax Sínica se sustentaba en una proposición básica: Acepta nuestra superioridad y nosotros te conferiremos legitimidad política y los beneficios de nuestra civilización. En fecha tan reciente como 1776, de acuerdo a Adam Smith, China resultaba tan rica como toda Europa junta. Sin embargo, mientras parte de Europa con Gran Bretaña a la cabeza se adentró en la revolución industrial, experimentando como resultado una extraordinaria expansión económica, China quedó atada a su modelo económico tradicional. Algo similar ocurrió al nivel de la modernización militar. 

         El resultado de este desfase se tradujo para China en el llamado “Siglo de Humillación”. Entre 1842 y 1945, China habría de sufrir toda clase de expoliaciones por parte de las principales potencias occidentales y de su vástago Japón. Ello colocaría de rodillas a esta orgullosa nación, a este Estado-Civilización que se percibía a si mismo como epicentro del orden mundial. 

         Sin embargo, China está de regreso. Según el ex Primer Ministro australiano Kevin Rudd lo ocurrido en ese país es el equivalente a la combustión simultánea de la revolución industrial británica y de la revolución global de la información, pero comprimidos en 30 años y no en 300. En la mente del liderazgo y de la población china lo ocurrido en estas últimas décadas no se corresponde a un despegue, sino a una restauración. En otras palabras, este supuesto emerger no es más que  un retorno a la posición de preeminencia que la nación siempre ocupó en los anales de la historia humana. Tal percepción entraña, inexorablemente, una fijación con el pasado. Para China, moverse hacia delante no significa otra cosa que moverse hacia atrás.

         Contrabalanceando a China encontramos a la “nación excepcional”, término acuñado por Alexis de Tocqueville para describir a Estados Unidos pocas décadas después de su nacimiento. Ello daba origen a la noción de “excepcionalismo”, con la cual los habitantes de ese país han identificado siempre al mismo. Si bajo la trayectoria multimilenaria de China el siglo de humillación no resulta más que un parpadear de ojos, la historia de Estados Unidos no debería representar más que un par de parpadeos. Sin embargo, las cosas no resultan tan sencillas. Si China se siente poseedora de una historia sin paralelos, Estados Unidos se siente depositario de una misión trascendente. Herman Melville se hacía eco de este sentido de misión cuando en el siglo XIX escribía que los estadounidenses representaban el pueblo escogido, el nuevo Israel, portadores del Arca de las Libertades y encargados de la responsabilidad de difundir éstas por el mundo. 

         Esta percepción muy particular de su propósito en la Tierra, ha sido siempre asumida por los estadounidenses como una suerte de religión secular, proporcional a su Cristianismo ferviente. No en balde Ralph Waldo Emerson, el más importante filósofo en intérprete de su país en el siglo XIX, señalaba que ser estadounidense representaba en si mismo una experiencia religiosa. Thomas Jefferson proclamaba que la política exterior de Estados Unidos debía sustentarse en los altos valores morales del país, identificados con las libertades que emanaban de su democracia. La suya, era una sociedad llamada a iluminar al resto de la humanidad, diseminando las virtudes de su modelo. Woodrow Wilson conceptualizaría, ya en las primeras décadas del siglo XX, los alcances de este sentido de misión. No resulta sorprendente por tanto que, a pesar de resultar una nación joven, Estados Unidos se encuentre recubierto de un pesado ropaje de tradición.

         El Reino del Medio y la nación excepcional se encuentran a contracorriente en el flujo de la realidad internacional de nuestros días. Ello hace de este un momento particularmente difícil y peligroso en el tiempo. Tanto China como Estados Unidos resultan prisioneros de su historia y de sus mitos nacionales. Ninguno de los dos puede mirar hacia delante sin la distorsión que imponen sus propios lentes subjetivos. Ambos se sienten depositarios de títulos tan indeclinables como elevados. Ninguno puede ceder ante el otro sin perderse a si mismo. Así las cosas, el conflicto ideológico de la Guerra Fría palidece por comparación.

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Taiwán Hebdo 2-2020 https://politica-china.org/otros/taiwan-hebdo-2-2020 Sun, 12 Jan 2020 09:33:35 +0000 https://politica-china.org/?p=26152  

1.    Tema destacado de la semana

La actual presidenta Tsai Ing-wen fue reelegida para un segundo mandato de cuatro años, derrotando por un amplio margen a su principal rival, el candidato Han Kuo-yu del Kuomintang (KMT), el mayor partido de la oposición de Taiwán, en las elecciones presidenciales que tuvieron lugar el sábado 11. La pérdida marca la cuarta vez que el KMT se convertirá en un partido de oposición desde que el DPP ganó sus primeras elecciones presidenciales en 2000

Tsai, del Partido Democrático Progresista (PDP), obtuvo 8.170.231 votos o el 57,13 por ciento del número total de votos válidos, mientras que Han consiguió 5.522.119 votos o el 38,61 por ciento del total y James Soong, del Partido el Pueblo Primero, recibió 608.590 votos o el 4,26 por ciento del total, según los resultados finales del escrutinio oficial publicados por la Comisión Central de Elecciones (CCE).

En los comicios presidenciales del año 2016, Tsai consiguió un total de 6.894.744 votos o el 56,12 por ciento del número total de votos válidos, derrotando a su principal rival del KMT, Eric Chu, quien obtuvo 3.813.365 votos o el 31,04 por ciento del total, y a Soong, quien ganó 1.576.861 votos o el 12,83 por ciento del total.

El número total de votos que recibió Tsai aumentó en 1.275.442 de 6.894.744 en 2016, cuando recibió el 56,1 por ciento del voto total. También superó el récord de 7.659.014 votos que el entonces candidato presidencial KMT Ma Ying-jeou recibió en las elecciones presidenciales de 2008. Los votos para el boleto del KMT aumentaron ayer en 1.708.754 de 3.813.365 en 2016, cuando recibió el 31,0 por ciento del voto total. En 2016, Soong obtuvo 1.576.861 votos, o el 12,8 por ciento del voto total

El oficialista PDP se llevó 61 escaños en los comicios legislativos, logrando así mantener su mayoría en el Yuan Legislativo (Cámara Legislativa). Sus 61 escaños de los 113 en la Legislatura incluyen 48 escaños para legisladores distritales y 13 escaños para legisladores nacionales, mientras que el KMT obtuvo 25 y 13 escaños para legisladores distritales y nacionales, respectivamente.

Cabe destacar que el Partido Popular de Taiwán (PPT), creado por el alcalde de Taipéi, Ko Wen-je en agosto de 2019, logró cinco escaños, desbancando al Partido el Pueblo Primero (PPP) y al Partido del Nuevo Poder (PNP) para consolidarse como el tercer mayor partido en el Yuan Legislativo.

Si bien el PPT no ganó ningún escaño para legisladores distritales, obtuvo el 11,22 por ciento, o sea 1.588.806 votos a los partidos políticos, lo que hizo que reuniera las condiciones requeridas para obtener escaños para legisladores nacionales.

El PNP, que desembarcó en la Legislatura como el tercer mayor partido político tras las elecciones legislativas del 2016, obtuvo tres escaños, mientras que el PPP, liderado por James Soong, quien era también uno de los candidatos presidenciales del 2020, no ganó ningún escaño, lo que supone que no tendrá representación en la Legislatura. El PNP obtuvo el 7,7549 por ciento de los votos del partido, una ligera mejora del 6,1 por ciento que recibió en las elecciones de 2016.

En las elecciones legislativas de este año, cuatro partidos políticos lograron superar el umbral del 5 por ciento, incluyendo al PDP, el KMT, el PNP y el PPT.

En las elecciones de 2016, aparte del DPP y el KMT, solo el PNP y el PPP obtuvieron suficientes votos de partido para cruzar el umbral de 5 puntos porcentuales y asegurar los escaños generales recibiendo dos y tres escaños respectivamente. El PPP no recibió suficientes votos este año.

Entre los partidos de la conocida como “tercera fuerza” y los candidatos independientes, los legisladores electos que más llamaron la atención son el portavoz del Partido de Construcción del Estado de Taiwán Wonda Chen, el legislador independiente Freddy Lim, el legislador independiente Chao Cheng- yu  o candidato independiente Fu Kun-chi.

Wonda Chen ganó en una fortaleza tradicional de KMT, el segundo distrito electoral de Taichung. Es el primer diputado elegido del Partido de la Construcción del Estado de Taiwán, anteriormente conocido como Taiwan Radical Wings, un nuevo partido fundado en Kaohsiung que se considera perteneciente al campo pro independencia.

Aún revalidando su mayoría, el PDP sufrió una reducción de siete escaños en comparación con los 68 escaños que obtuvo en el 2016 para convertirse en la mayor formación política en el Yuan Legislativo por primera vez. Para garantizar una mayoría en el Yuan Legislativo, un partido político debe obtener 57 escaños.

Por detrás del PDP, se queda el mayor partido de la oposición Kuomintang (KMT), que obtuvo un total de 38 escaños, tres más que los 35 escaños que obtuvo en las elecciones legislativas del 2016.

Aproximadamente 14,46 millones de los 19.311.105 votantes habilitados para votar en las elecciones presidenciales acudieron a las urnas, registrando una tasa de participación electoral del 74,9 por ciento, en comparación con el 66,27 por ciento registrado en las elecciones que tuvieron lugar en enero del año 2016.

Pronunciando su discurso de victoria en una conferencia de prensa internacional celebrada en su sede de campaña electoral en Taipéi, Tsai se comprometió a desplegar sus mayores esfuerzos durante su segundo mandato para acelerar el desarrollo de Taiwán en diversos campos.

“El pueblo de Taiwán da otros cuatro años a mi gobierno, por lo cual mi equipo administrativo se esforzará aún más por dar un mayor impulso al desarrollo nacional para crear un mejor país”, dijo Tsai en la rueda de prensa, a la que asistieron también su compañero de fórmula Lai Ching-te y el vicepresidente Chen Chien-jen.

Tsai, quien ha obtenido el mayor número de votos en la historia de las elecciones presidenciales de Taiwán, instó una vez más a las autoridades de China continental a sostener diálogos con Taiwán en plano de igualdad, enfatizando que el diálogo es la clave para la reanudación de la interacción positiva entre los dos lados del Estrecho de Taiwán.

Entretanto, Han admitió su derrota al hacer uso de la palabra en su sede de campaña electoral en la Ciudad de Kaohsiung, señalando que había felicitado por teléfono a la presidenta Tsai por su victoria en las elecciones presidenciales.

“Lo siento mucho por no haberme esforzado lo suficiente y por haber defraudado a todos los simpatizantes”, dijo Han, expresando su agradecimiento por el apoyo brindado por todos sus partidarios en los comicios presidenciales.

2.    Observaciones de contexto

  • Tres delegaciones integradas tanto por diputados suecos e irlandeses como por académicos daneses llegaron a Taiwán para observar de primera mano el proceso de las elecciones presidenciales y legislativas. Y 113 medios internacionales y 235 periodistas extranjeros se trasladaron a la isla para seguir las elecciones presidenciales. Un total de 13 delegaciones integradas por 107 académicos y expertos visitaron Taiwán para observar las elecciones. En total, 342 académicos y periodistas extranjeros arribaron a Taiwán para observar las elecciones.
  • Ocho partidos políticos y 88 candidatos legislativos firmaron una petición para la implementación de un sistema de jurado. Para la Asociación del Jurado de Taiwán, su implementación debe ser el foco de la reforma judicial.
  • La Biblioteca Nacional de Taiwán ha abierto su primer Centro de Recursos para Estudios Chinos en Oriente Medio. Para ello se asoció con la Universidad de Tel Aviv, en Israel. Los directores de la biblioteca, Tseng Shu-hsien y Fan Yun-fong viajaron hasta el país y acudieron a la ceremonia de inauguración del centro.

3.    Datos relevantes

  • El número de los votantes habilitados para votar en las elecciones presidenciales de la República de China (Taiwán del 11 de enero, llegó a un total de 19.311.105 personas, según la Comisión Central de Elecciones (CCE). De ese total, unos 13,38 millones o el 69,27 por ciento, se registran en las seis municipalidades especiales del país, a saber: Taipéi, Nueva Taipéi, Taoyuan, Taichung, Tainan y Kaohsiung.
  • Los datos oficiales vietnamitas indican que 147 387 trabajadores presentaron su solicitud de trabajar en el extranjero en 2019, ocupando Taiwán, tras Japón, el segundo puesto en las preferencias, con 54 480 trabajadores y 37% del total.
  • El número de los turistas extranjeros a Taiwán alcanzó un nuevo récord histórico en 2019, gracias al crecimiento de doble dígito en el número de visitantes procedentes de Japón y Corea del Sur. Las llegadas de los turistas extranjeros a Taiwán totalizaron 11,84 millones en el 2019, lo que representó un aumento del 7 por ciento en comparación con los 11,07 millones de visitantes registrados en el 2018.
  • Según el índice global de pasaportes de la consultora Henley & Partners, el pasaporte taiwanés exonera de visa a sus poseedores en 146 países y ocupa el lugar número 32, cae una posición respecto al ranking pasado. Por otro lado, el pasaporte chino se ubica en la 72ª ubicación.

4.    Nombres relevantes

  • El presidente del opositor partido Kuomintang (KMT), Wu Den-yih, anunció su dimisión de la jefatura de su partido para asumir todas las responsabilidades después de que el KMT sufrió una derrota en las elecciones presidenciales y legislativas. los vicepresidentes del KMT Hau Lung-bin y Tseng Yung-chuan también renunciaron a sus cargos.

 

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Cuatro victorias y dos derrotas https://politica-china.org/areas/taiwan/cuatro-victorias-y-dos-derrotas Sat, 11 Jan 2020 18:45:32 +0000 https://politica-china.org/?p=26148 El inapelable resultado de las elecciones taiwanesas indica, en primer lugar, una importantísima victoria personal para la presidenta Tsai Ing-wen que con su 57, 1 por ciento de los votos se toma la revancha de la agria derrota sufrida en las elecciones locales de noviembre de 2018 que le obligó a dimitir de la presidencia de su partido, asumida en 2012. El resultado acalla también a las influyentes voces internas que dudaban abiertamente de su idoneidad.

En segundo lugar, es la victoria del Minjindang o PDP (Partido Democrático Progresista), que logró cumplir el difícil objetivo de mantener la mayoría absoluta en el Yuan legislativo o Parlamento. A pesar de un leve retroceso, sus 61 escaños le blindan para seguir aplicando su política de reformas sin necesidad de pactar con otras fuerzas.

En tercer lugar, es la victoria también del Partido Popular de Taiwán del alcalde de la capital, Ko Wen-je, quien partiendo de la nada logra afianzarse como tercera fuerza con el mensaje de ejercer un control crítico de los dos principales partidos. Esta circunstancia asegura a Ko una supervivencia política longeva, más allá de su actual mandato en el poder local y quizá futurible presidencial.

En cuarto lugar, es la victoria de una generación joven que ha ganado terreno sobre el resto de una sociedad que parecía resignarse a un destino inexorable trazado en el continente. Confirma así que el Movimiento Girasol surgido en 2014, lejos de representar un episodio puntual, fue realmente indicativo de un punto de inflexión en la sociedad taiwanesa cuyo eco político en la cristalización de una identidad genuina y diferenciada de la continental señala un agravamiento de la distancia entre Beijing y Taipéi.

Asimismo, la primera derrota es para James Soong y su Partido el Pueblo Primero, escindido del Kuomintang y como este partidario del acercamiento a China. Soong fue barrido del mapa sin contemplaciones, lo cual supone también una derrota sin paliativos para su aliado en la sombra, Terry Gou, el todopoderoso dueño de la multinacional Foxconn a quien había logrado atraer tras haber perdido las primarias en el KMT frente a Han Kuo-yu.

Y la segunda derrota es, indudablemente, para China continental. Ni la presión diplomática, económica o militar, han logrado el efecto deseado. El sentido de urgencia transmitido por el Partido Comunista para acelerar la convergencia a través del Estrecho ha funcionado como un boomerang.

En buena medida, la contundente victoria de Tsai es inseparable de la crisis vivida en Hong Kong. Y cualquier hipotética recuperación de terreno en la isla por parte del continente va a depender de la gestión que a lo largo de 2020 pueda llevar a cabo el nuevo jefe de la Oficina de Enlace, Luo Hunning, recientemente nombrado para el cargo, al frente del complicado desafío de templar de nuevo la política territorial del PCCh en la ex colonia.

¿Qué curso tomarán ahora las relaciones entre Taipéi y Beijing? De entrada, la viabilidad de la fórmula “un país dos sistemas” está más en entredicho que nunca. No obstante, admitirlo es otro cantar.

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La victoria electoral de Tsai Ing-Wen: ¿La venganza de Chen Shui-Bian? https://politica-china.org/areas/taiwan/la-victoria-electoral-de-tsai-ing-wen-la-venganza-de-chen-shui-bian Sat, 11 Jan 2020 18:30:21 +0000 https://politica-china.org/?p=26144 Tras la importante victoria electoral de Tsai Ing-Wen en las últimas elecciones presidenciales de Taiwán, la gran mayoría de medios de comunicación no han tardado en atribuir la victoria de Tsai al “factor Hong Kong”. Por ejemplo, la periodista Lily Kuo sostiene en su artículo publicado en el The Guardian que “las protestas en Hong Kong han expuesto a los jóvenes taiwaneses lo que podría suceder bajo la autoridad de Beijing”. Sin embargo, si bien es cierto que el “factor Hong Kong” ha sido un elemento importante que ha influido el comportamiento electoral de los votantes taiwaneses, considero que este solo ha sido uno de los muchos elementos que han contribuido a la trascendental victoria de Tsai en 2020.

En contraposición a esta narrativa generalizada que enfatiza la importancia del “factor Hong Kong”, yo enmarcaría la reelección de Tsai Ing-Wen dentro de lo que llamo “la venganza de Cheng Shui-Bian”. Chen, el primer presidente de Taiwán del Partido Progresista Democrático (PDP) tras la democratización de Taiwán en 1987, supo ver con inteligencia la importancia de “desinificar” al país mediante políticas estatales para cambiar el alma de la isla y fortalecer así su precaria posición internacional que había quedado mermada desde su salida de las Naciones Unidas en 1971. Así pues, desde este punto de vista, estas últimas elecciones taiwanesas representan la culminación de un proyecto político, socioeconómico y geopolítico de larga duración que comenzó en el año 2000. Desde aquel entonces, en Taiwán se ha desarrollado un programa de ingeniera social que ha contribuido a una lenta socialización política de la población, especialmente la de los jóvenes taiwaneses, cuyos frutos han aparecido 20 años después. Un claro ejemplo de esto se puede observar en el incremento del numero de ciudadanos que se describen como “taiwaneses”. Estos cambios sociales e identitarios no se pueden entender sin muchas de las políticas socioeconómicas que el estado taiwanés ha implementado desde el año 2000.

En 2014, el Movimiento del Girasol, en el que un grupo de estudiantes ocupó el parlamento taiwanés, aceleró las dinámicas de este largo proceso. Dicho acontecimiento político fue un evento catalizador que contribuyó a la rápida socialización política de una gran parte de la generación joven taiwanesa – el futuro del país-. A la luz de estos sucesos, no es casualidad que en el campo de los estudios sobre Taiwán hayan aparecido muchos análisis sobre la importancia del concepto de “generación política”, acuñado por el sociólogo Karl Mannheim, y su relación con el estallido de eventos sociales para entender el comportamiento político y los valores de los jóvenes taiwaneses respecto a la cuestión de la identidad nacional y sus posturas hacia las relaciones entre China y Taiwán.

En realidad, el “factor Hong Kong” y la situación geopolítica actual de guerra comercial han sido la guinda que ha permitido la rápida cristalización de un proyecto político que necesitaba recoger los frutos en un momento de “vida o muerte”. Los ciudadanos taiwaneses estaban comenzando a aceptar con pesimismo y desesperanza la casi inevitable unificación futura con China. Así pues, la victoria de Tsai ha sido causada por la combinación de una existente socialización política y consciencia nacional lentamente desarrollada desde el año 2000 con el azote de la geopolítica contemporánea y sus efectos en la periferia de China. Hoy la venganza de Chen Shui-Bian se ha consumado. ¿Qué hará el Partido Comunista de China en el futuro?

 

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El alcance y performance de la Asociación Estratégica Integral entre el Perú y China https://politica-china.org/areas/politica-exterior/el-alcance-y-performance-de-la-asociacion-estrategica-integral-entre-el-peru-y-china Fri, 10 Jan 2020 16:09:56 +0000 https://politica-china.org/?p=26140 La presente investigación tiene como objetivo señalar el alcance de la denominada Asociación Estratégica Integral, acuerdo suscrito en el 2013, entre el gobierno de la República del Perú y la República Popular China, así como las actuaciones de ambos gobiernos en el marco de esta alianza.

(texto completo en el PDF adjunto).

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Elecciones Taiwán 2020 (y VI): Una línea roja para China https://politica-china.org/areas/taiwan/elecciones-taiwan-2020-y-vi-una-linea-roja-para-china Thu, 09 Jan 2020 19:03:10 +0000 https://politica-china.org/?p=26137 Para Beijing, el asunto de Taiwán son palabras mayores. Es un epítome de la decadencia y crisis en que se vio sumido el país en el siglo XIX y hoy forma parte de sus “intereses centrales”. El definitivo adiós a aquella etapa histórica no puede prescindir de Taiwán. Por tal motivo, la culminación del ciclo de modernización y la reunificación representan dos caras de la misma moneda. Y esa misma razón convierte en harto improbable la renuncia de Beijing a establecer un  marco unificador, el que sea, que incluya a Taiwán como ya hizo con Hong Kong (1997) o Macao (1999). El centenario de la República Popular China (2049) señala un horizonte cronológico que motiva especialmente a las autoridades continentales para encontrar una solución y, en paralelo, extrema la preocupación en la isla.

Los años con Tsai Ing-wen y el PDP al frente de Taiwán han sido complicados para las ambiciones de Beijing y el PCCh. En el periodo inmediatamente anterior (2008-2016), con Ma Ying-jeou y el KMT, logró que el “Consenso de 1992”, que preceptúa la existencia de “una sola China” en el mundo, impregnara todas las políticas a través del Estrecho. El acelerón se plasmó en el incremento exponencial de los intercambios a todos los niveles y en la tregua diplomática. La victoria de Tsai en 2016 truncó aquella trayectoria, iniciándose un distanciamiento con ribetes de confrontación que encuentran eco en las también complejas relaciones de China con EEUU. En ese triángulo, Taiwán es el eslabón más débil ante la amenaza constante de convertirse en moneda de cambio.

En los últimos años, la política del PCCh en relación a Taiwán discurrió por dos carriles. De una parte, adoptando medidas para desgastar la confianza de los partidarios de la independencia haciendo ver la reunificación como algo inevitable, arrebatando a Taiwán aliados diplomáticos, imponiendo restricciones económicas y realizando ejercicios militares en su entorno. De otra, sugiriendo propuestas orientadas a fortalecer los intercambios y a facilitar la equiparación progresiva a todos los efectos de los residentes en la isla con los chinos continentales.

En el balance podemos significar algunos datos reveladores. Por ejemplo, el número de taiwaneses que trabajan en China continental alcanzó su nivel más bajo en 10 años, y el porcentaje de turistas chinos que visitan Taiwán pasó de representar el 40,1 por ciento en 2015 al 25,8 por ciento de 2019. El enrarecimiento del clima político en el Estrecho enfrió abruptamente las relaciones. No obstante, Beijing sigue recurriendo al atractivo económico de su territorio para estimular el pragmatismo de los taiwaneses llevándoles al convencimiento de que en caso de reunificación, los beneficios compensarán de largo los deméritos.

Desde que en la segunda mitad de los años noventa, Jiang Zemin lanzó una tanda de misiles balísticos para influir en el curso político de Taiwán, el PCCh parece haber comprendido lo negativo de las consecuencias de este proceder. Es por eso que sin renunciar al recurso a la fuerza, cosa que siempre ha dejado en claro, prefiere optar por alternativas en positivo y/o más sofisticadas. En la campaña electoral, por ejemplo, la intromisión del PCCh para influir en la opinión pública, ha sido uno de los temas estrella. Los ejemplos van desde la compra de cuentas en las redes sociales a sembrar fake news o influir en las compañías de medios que tienen relaciones importantes con el continente.

En los últimos meses también ha privilegiado los incentivos para hacer olvidar las presiones de antaño. En noviembre presentó las “26 medidas” orientadas a mejorar el trato a las empresas y ciudadanos de Taiwán, que se suman a las otras “31 medidas” de febrero de 2018 para promover los lazos económicos y culturales. Ese mensaje lo reafirmó en la Cumbre Zhijinshan 2019 para empresarios de ambos lados del Estrecho que tuvo lugar a primeros de noviembre de 2019. El KMT las aplaudió, el PDP las condenó.

El pasado octubre anunció el establecimiento de cuatro nuevas bases para el intercambio a través del Estrecho en Zhejiang, Hubei, Fujian y Guangxi. Desde 2009, ha establecido un total de 75 bases de este tipo en 23 regiones que funcionan como resortes que tiran de la isla hacia el continente. También ha recurrido al caramelo de las infraestructuras, anunciando estudios preliminares para un puente que conecte Xiamen con Kinmen y otro que enlace Fuzhou y Matsu.

De lo que se trata es de establecer un amplio paquete de medidas que aspiran a conformar una especie de reunificación de hecho entre ambas comunidades a la espera de que sea posible la reunificación de derecho.

El palo, por otra parte, también se visibiliza y genera no pocos sentimientos encontrados. A principios de diciembre último, por ejemplo, el agente chino del YouTuber taiwanés Potter King le exigió que borrara todos los videos en los que se dirigía a Tsai Ing-wen como “presidenta”. La celebridad de Internet respondió desafiante diciendo que prefería dejar el mercado chino que arrodillarse ante él. El efecto que tendrá el incidente en las elecciones del 11 de enero no le será favorable a Beijing, especialmente entre los jóvenes, de por sí, en su mayoría adeptos del PDP.

Por el momento no es previsible que China impulse cambios radicales en su política. Es difícil para Beijing cambiar a un enfoque más conciliador con Taiwán si no pierde el PDP. Lo preocupante en todo caso es que la isla forme parte de los planes de Xi Jinping, que ansía dejar una huella imborrable en la historia contemporánea china. Y esto podría tener un reflejo trágico en Taiwán.

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Nadar y guardar la ropa https://politica-china.org/areas/politica-exterior/nadar-y-guardar-la-ropa Thu, 09 Jan 2020 13:34:51 +0000 https://politica-china.org/?p=26134 Nada más tener noticias de la muerte de Qasem Soleimani, el ministro de asuntos exteriores chino Wang Yi acusó sin rodeos a EEUU de “violar los principios básicos de las relaciones internacionales”; sin embargo, a renglón seguido, el portavoz del mismo Ministerio fue más tibio, sugiriendo mesura a las partes para evitar una escalada incontrolable de la tensión.

Se habla largo y tendido de la “sintonía estratégica” entre China e Irán, país observador en la Organización de Cooperación de Shanghái, muy especialmente tras la visita a Teherán del presidente chino Xi Jinping (2016), que permitió acordar inversiones millonarias destinadas a los hidrocarburos y las infraestructuras. Pero lo cierto es que poco se ha concretado de todo ello y tras la decisión de Trump de retirar a EEUU del acuerdo nuclear, lejos de incrementarse la proyección china en Irán, esta no ha hecho sino mermar. Así se pone de manifiesto en la caída de las exportaciones de petróleo, que en un primer momento aumentaron, o del comercio bilateral, pero igualmente en el paso atrás dado en inversiones comprometidas por empresas tan significadas como las petroleras CNPC o Sinopec o el grupo automovilístico Lifan.

Tras las lecciones aprendidas en países como Irak o Libia, también Venezuela a otra escala, la prudencia impera en el proceder chino. En este caso, equilibrar la indignación con la equidistancia en la rivalidad entre Teherán y Washington resulta clave para su diplomacia. Por más que sume fuerzas a ejercicios navales como los llevados a cabo con Rusia e Irán en el Golfo de Omán a finales de diciembre, China abogará por la moderación. Beijing ansía seguir desarrollando sus vínculos oficiales y comerciales con Teherán, que estima importantes en su política exterior, pero quiere hacerlo sin que ello redunde en un agravamiento de los diferendos con EEUU y menos a las puertas de la firma de una frágil tregua en la guerra comercial. El clásico pragmatismo chino tiene como epicentro neurálgico la relación con EEUU y en torno a ella modulará cualquier otro diferendo. Sus urgencias y prioridades no pasan por Teherán sino por apaciguar las tensiones con Washington.

De igual modo, pensar que alentar una guerra entre EEUU e Irán favorece sus intereses por cuanto puede implicar de desgaste para Washington además del conveniente descuido de la región Indo-Pacífico, pasa por alto que padecería igualmente los daños de una crisis de tales proporciones. Seis de sus diez principales proveedores de petróleo radican en la zona. Lo que China necesita es calma en el exterior para seguir labrando con éxito su transformación interna, en la que aun tiene muchos agujeros que tapar. A mayores, lo que si le interesa y mucho es explorar el impacto del proceder de EEUU en la profundización de la brecha que separa a Washington y Bruselas en el enfoque del problema nuclear.

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