VIII Simposio Electrónico Internacional sobre Política China

Entrevista a Enrique Fanjul

"La política de reforma y apertura ha abierto una nueva fase en la evolución de China"

14/12/2008

Enrique Fanjul es uno de los mejores conocedores de China y su proceso. El autor de “Revolución en la revolución” (Alianza Editorial, 1994), entre otros, fue consejero comercial en la Embajada de España en Pekín, y sigue siendo una voz de referencia a la hora de entender las transformaciones en curso en el gigante oriental. El Observatorio de la Política China le ha entrevistado con motivo del 30 aniversario del inicio de la política de reforma y apertura.

Enrique Fanjul

 

            1. ¿Cómo valora, en términos generales, la política de reforma y apertura que se aplica en China desde finales de los años setenta?



La política de reforma y apertura ha abierto una nueva fase en la evolución de China. Esta fase se caracteriza por dos grandes elementos. En primer lugar, un gran crecimiento económico: China ha conocido en estos 30 años la mayor revolución económica de la Historia, en el sentido de que nunca antes ha habido un colectivo tan numeroso de población que ha experimentado una mejora tan intensa en sus condiciones económicas de vida en un periodo de tiempo tan corto.

 

En segundo lugar, la reforma ha reincorporado a China en el  mundo. Tras tres décadas de creciente aislamiento, durante la época maoísta, que a su vez seguían a un siglo de relación traumática con el mundo exterior, China ha iniciado un proceso de apertura y se ha convertido en un agente crecientemente importante en el  mundo en múltiples aspectos.

 

          2. ¿Las reformas económicas han abierto muchos espacios a la propiedad privada, al mercado, etc., pero cuánto poder e influencia conserva aún el Estado?



Las reformas han cambiado efectivamente la naturaleza de la economía china, que ha abandonado su carácter socialista y es hoy en día una economía que puede considerarse como “capitalista”.

 

Sin embargo, el Estado sigue teniendo un peso muy importante en la actividad económica. Ello se refleja, en primer lugar, en la relevancia que tienen las empresas estatales chinas, empezando por los bancos. El “capitalismo” chino tiene como una característica clave el mantenimiento del poder del Estado, que probablemente se mantendrá durante un largo periodo de tiempo.

 

            3.   Los niveles de crecimiento de la economía china han asombrado al mundo, ¿considera posible que China pueda seguir creciendo al mismo ritmo en los próximos años?



 

Como señalan la inmensa mayoría de los estudios que han hecho pronósticos sobre la evolución de la economía china (el último, el recientemente publicado Global Trends 2025), China mantendrá un alto crecimiento, aunque no con unas tasas tan elevadas como las de las últimas décadas. Pero, en una perspectiva a largo plazo, una tasa media en torno a un 8% parece bastante razonable.

 

           4. ¿Tendrá éxito en la transformación de su modelo de desarrollo?

 

He sido optimista sobre el futuro de China desde hace mucho tiempo, desde que fui a vivir al país hace más de 20 años.

 

Las circunstancias coyunturales actuales son preocupantes, por el impacto de la crisis financiera internacional, y probablemente China está entrando en su etapa más difícil desde que se inició la reforma hace 30 años.

 

Pero creo que China tiene condiciones para superar estas dificultades y para seguir avanzando en su proceso de modernización y desarrollo.

               

               5. ¿Cree que existe una mayor sensibilidad para afrontar las tensiones ambientales?

 

Sí, la sensibilidad de China hacia los temas medioambientales ha aumentado de forma considerable en los últimos años.

 

En todo caso, la magnitud de los problemas medioambientales es enorme, y su resolución no será un proceso fácil ni rápido.

 

En el corto plazo, las dificultades económicas causadas por la crisis financiera harán perder lógicamente prioridad a los problemas medioambientales.





               6.  ¿Las desigualdades son una realidad en la China de hoy. Estima sincera la preocupación que dice tener el gobierno chino por construir una sociedad más armoniosa?



 

Sí, yo creo que es sincera esa preocupación, especialmente en los últimos años.

 

Además, hay una razón “pragmática” para buscar una sociedad más equilibrada: el riesgo de conflictos sociales. Es preciso desarrollar mecanismos de protección social, seguros de desempleo, seguros médicos, protección a los ancianos, con el fin de evitar que aumente el descontento social, que podría desembocar en conflictos graves. Los gobernantes chinos tienen muy presente el recuerdo de Tiananmen, en cuyo trasfondo se encuentran los problemas sociales que se exacerbaron en los años ochenta (inflación, corrupción, desequilibrios en la distribución de la renta, etc.).

 

           7. ¿Los conflictos con tibetanos e uigures, sobre todo, pueden impulsar algún tipo de reforma de la arquitectura institucional del sistema político chino?



 

No creo que puedan impulsar reformas importantes en la arquitectura institucional del sistema político chino. El gobierno chino no está dispuesto a afrontar concesiones sustanciales en estos temas, y su posición parece fuerte.

 

            8. ¿El Partido dice anhelar una mayor democratización del sistema, hará borrón y cuenta nueva de los cuatro principios fundamentales?







 No hará borrón y cuenta nueva, eso lo veo claro. Pero proseguirá el proceso de transformación de China, que ha supuesto una gran mejora en el marco de libertades personales de la población, un aumento en los márgenes de crítica, etc., aunque habrá altibajos en el proceso.

 

Será un proceso gradual, pero que llevará a China poco a poco hacia un sistema democrático. Como he señalado recientemente en un artículo, “lo mismo que China fue avanzando en la reforma económica y un día se encontró con que ya no era socialista sino capitalista, el marco de libertades, de crítica, de participación ciudadana irá avanzando, y un día, quizás no muy lejano, China se encontrará con que, por fin, se puede considerar como una sociedad democrática”.

 

                   9. ¿Puede acelerarse el entendimiento y la cooperación con las autoridades de Taiwán?

 

Creo que sí. Tanto Pekín como Taipei son pragmáticos, y saben perfectamente que un conflicto militar sería enormemente dañino para su desarrollo económico. Se mantendrá más o menos la política de estas últimas décadas, hacia una creciente interrelación económica, mayor comunicación física, etc.

 

                    10. ¿Cómo cree que evolucionarán las relaciones de China con EEUU durante el mandato  de Barack Obama?



 

China es uno de los principales temas que Obama va a tener en la agenda de su presidencia. El poder económico y militar chino seguirá aumentando en las próximas décadas. China será en un corto plazo de tiempo la segunda economía del mundo.

 

Hay muchos temas difíciles y que pueden generar diferencias y conflictos: el cambio climático, las disputas sobre comercio exterior, el tipo de cambio de la moneda china, la reforma de las instituciones internacionales, etc.

 

Pero también son fuertes los puntos de contacto, como la lucha contra el terrorismo.

 

Quizás es demasiado pronto para pronosticar cómo van a evolucionar las relaciones entre China y Estados Unidos, pero entiendo que existen bases para que éstas se sustenten en la cooperación y la búsqueda de objetivos comunes.

 

             11. ¿Considera que China promueve un entendimiento regional –con Japón e India, básicamente- capaz de catapultar la proyección política de Asia en el mundo?







No creo que haya una especie de “alianza” entre los tres grandes países asiáticos para aumentar su influencia en el mundo.

 

Pero, como se señala cada vez con más frecuencia, está habiendo un lento desplazamiento del poder, económico y también político, del Oeste hacia el Este, y más en particular hacia Asia.

 

En última instancia, una de las razones clave de ese desplazamiento es la creciente fuerza de las economías emergentes de Asia, encabezadas por China e India.

 

                   12. Una China como potencia dominante en el mundo ¿puede también dar lugar a nuevas  reglas de funcionamiento del sistema internacional?





No creo que China vaya a ser “la” potencia dominante en el mundo, al menos durante un largo periodo de tiempo. Sin duda su poder irá en ascenso, e irá teniendo una creciente influencia en el funcionamiento del sistema internacional, como es lógico y normal.

 

Otros países también irán aumentando su peso e influencia en el mundo. Como por ejemplo pronostica el reciente informe Global Trends 2025, dentro de algunas décadas Estados Unidos todavía seguirá siendo la primera potencia económica y militar del mundo, pero su poder no será tan dominante. Poco a poco iremos hacia un mundo más multipolar.

 

Creo que China ha demostrado hasta ahora una voluntad de integrarse pacíficamente en la comunidad internacional, y ha actuado con responsabilidad y sensatez. No hay motivos para que tenga que haber un cambio en este sentido.

 

Por parte de la comunidad internacional existe también una responsabilidad para promover la integración de China, para no acosarla y para no incentivar sus sentimientos o tentaciones nacionalistas.


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