Elecciones Taiwán 2020 (IV): ¿Terceras fuerzas o fuerzas de tercera? Xulio Ríos es director del Observatorio de la Política China. Autor, entre otros, de “Taiwán, el problema de China” (La Catarata, 2005).

In Análisis, Taiwán by Xulio Ríos

La batalla de las terceras fuerzas se libra en el Yuan legislativo o Parlamento, haciendo muy improbable la repetición de mayorías absolutas. El número de partidos pequeños que se presentaron a estas elecciones alcanzó un récord de 19, pero si pueden o no asegurar escaños va a depender en gran medida de si pueden encontrar identidades claras para atraer a los votantes.

Dieciocho partidos se presentaron en las elecciones legislativas de 2016, frente a los 11 de 2012. Sin embargo, un mayor número de formaciones no necesariamente significa que se estén volviendo más competitivas, ya que muchas carecen de un perfil suficientemente autónomo y definido y a menudo se los percibe como meras muletas de los partidos más grandes. Aumentar la insatisfacción con respecto a los partidos políticos principales podría brindarles mayores oportunidades y esta pudiera ser la coyuntura ideal.

Para el Partido del Nuevo Poder (PNP), la fuerza revelación de las elecciones de 2016 que logró trasladar al parlamento el largo influjo del contestatario Movimiento Girasol (2014), se trata de poner énfasis en la igualdad y la justicia. Para el Partido Popular de Taiwán (PPT), de habilitar una ruta intermedia y pragmática capaz de trascender la retórica gastada de nacionalistas y soberanistas. Para el Partido el Pueblo Primero (PPP), lo primero es la gente, centrando sus propuestas en aspectos relacionados con la mejora de su bienestar. Todos quieren introducir su propia agenda, con asuntos como el medio ambiente, los derechos laborales o el cuidado infantil.

El PNP se inclina por la independencia y se ha visto aquejado por las discrepancias internas acerca de la relación a mantener con el PDP. Se encuentra en una situación complicada después de que Freddy Lim y Hong Tzu-yong, quienes son co-fundadores del PNP y diputados, se desligaran del partido por discrepancias sobre la postura de seguir o no cooperando con el PDP en estos comicios. Ha tenido otras importantes bajas como Chen Yu-fan.

Lim y Hong expresaron en repetidas ocasiones su apoyo a la búsqueda de la reelección de la presidenta Tsai, mientras que Huang Kuo-chang, diputado del PNP y también co-fundador, rechazó el acercamiento del partido hacia el PDP e incluso amenazó con abandonarlo sin vacilar “si el partido optara por convertirse en una especie de ‘Little Green’, en esencia, un partido ‘apéndice’ del PDP”. Estas circunstancias pueden rebajar las expectativas del PNP, que en las elecciones de 2016 surgió como la más firme esperanza para quebrar el bipartidismo.

Por su parte, el partido de James Soong (PPP) ha sorprendido incluyendo entre los diez primeros puestos a dos de las principales asesoras del fundador de FoxConn, Terry Gou. En la lista de 22 miembros, Amanda Liu y Tsai Chin-yu ocupan los puestos cuarto y noveno respectivamente, lo cual indica claramente una relación de colaboración entre Terry Gou y James Soong. El millonario empresario taiwanés perdió las primarias del KMT contra Han Kuo-yu y poco después anunció que dejaba la militancia del partido. Además de Liu y Tsai, el PPP también ha colocado el tercero en la lista a John Hsuan, vicepresidente honorario de United Microelectronics, un fabricante de chips informáticos. Hsuan es también considerado un amigo muy cercano a Terry Gou, con lo que se puede apreciar aún más una estrecha colaboración electoral con James Soong.

Además del PNP y el PPP, el Partido Popular de Taiwán (PPT), recién fundado por el alcalde de Taipéi, Ko Wen-je, es otra tercera fuerza política que está recibiendo mucha atención. En la asamblea de fundación del PPT, Ko indicó que el objetivo de refundar el PPT es ofrecer a los votantes taiwaneses otra opción más allá de la coalición pan-verde liderada por el PDP y la coalición pan-azul dirigida por el KMT, y procurar conseguir 10 escaños en las inminentes elecciones legislativas.

Las otras terceras fuerzas incluyen el Partido Nuevo (PN), la Unión de Solidaridad de Taiwán (UST), la Alianza Formosa (AF), la Alianza del Partido de Acción de Taiwán (APAT) liderada por el ex presidente Chen Shui-bian, o el Partido de Renovación de Taiwán (PRT) dirigido por el ex magistrado del Condado de Nantou, Su Huan-chih, entre otras.

Cabe señalar que las aspiraciones del PNP, el PRT, la AF, la APAT y la UST, que son todos partidarios de la independencia de Taiwán y pertenecen al campo pan-verde,  profundizan inevitablemente la división de los votos en dicho campo, en el cual también podría arañar sufragios el PPT. Por su parte, el PPP los rebañaría, principalmente, en el caudal electoral del KMT.

Bajo el sistema de “circunscripción de un solo miembro, dos votos” vigente en Taiwán, cada elector puede emitir dos votos en las elecciones legislativas, uno para un candidato de distrito y otra para un partido político. Según el recuento de votos en este último, se reparten 34 escaños generales, pero un partido político debe obtener al menos el 5 por ciento de las papeletas para poder optar a ellos.

En estos comicios, debido al descontento acumulado en ciertos segmentos de la población tanto en relación al PDP como al KMT así como a la decepción de las nominaciones para los escaños generales (especialmente en el caso de la formación nacionalista), hay una buena posibilidad de que los partidos pequeños obtengan más votos. En tal contexto, muchos dan por hecho que la próxima será una legislatura atomizada en la que ningún partido tendrá la mayoría absoluta. Está por ver si las sumas posibles se la confieren a nacionalistas o a soberanistas.