Observatorio de Política China https://politica-china.org Observatorio de Política China Tue, 24 Nov 2020 12:18:03 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.5.3 China retira todos los distritos restantes de la lista de la pobreza https://politica-china.org/areas/sociedad/china-retira-todos-los-distritos-restantes-de-la-lista-de-la-pobreza?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=china-retira-todos-los-distritos-restantes-de-la-lista-de-la-pobreza Tue, 24 Nov 2020 12:18:03 +0000 https://politica-china.org/?p=27066 GUIYANG, 23 nov (Xinhua) — China realizó la hazaña de sacar a todos los distritos restantes de la lista de la pobreza del país.

Los últimos nueve distritos pobres, todos en la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, han eliminado la pobreza absoluta, anunció hoy lunes el gobierno provincial. Esto significa que todos los 832 distritos pobres registrados en China se han liberado de la pobreza.

Una evaluación realizada por agencias de terceros a principios de este mes mostró que la incidencia general de la pobreza en los nueve distritos en Guizhou se redujo a cero por ciento, y que la tasa de satisfacción entre los residentes locales fue superior a 99 por ciento, dijo Li Jian, director de la oficina provincial de liberación de la pobreza y desarrollo, en una conferencia de prensa.

El ingreso neto anual promedio de las personas pobres en esos nueve distritos se ha elevado a 11,487 yuanes (alrededor de 1.740 dólares), cifra ubicada muy por arriba de la línea nacional de la pobreza de 4.000 yuanes establecida este año, explicó Li.

China prometió erradicar la pobreza absoluta para finales de 2020. A finales de 2019, 52 distritos en las zonas noroeste, suroeste y sur del país permanecían en la lista de la pobreza.

A principios de este mes, todos los distritos pobres en la región autónoma uygur de Xinjiang, la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, la región autónoma hui de Ningxia, así como las provincias de Yunnan, Sichuan y Gansu, fueron liberados de la pobreza.

Guizhou, que solía ser una región a nivel provincial con la mayor población de personas pobres, ha sacado a más de nueve millones de personas de la pobreza desde 2012.

“Haber retirado de la lista a todos los distritos afectados por la pobreza indica China ha resuelto el asunto milenario de pobreza extrema”, señaló Gao Gang, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de Guizhou.

En la nueva etapa de desarrollo deben realizarse más esfuerzos para vigorizar las zonas rurales con el objetivo de consolidar los logros de reducción de la pobreza, indicó Gao.

El distrito autónomo Yanhe Tujia es uno de los nueve distritos recientemente retirados de la lista de la pobreza. A finales de octubre, Chen Maofu, residente de la aldea de Bianjiang en Yanhe, anotó su nombre en un documento que certifica que su familia fue liberada de la pobreza.

“Mis dos hijos ahora trabajan en la provincia de Zhejiang, y están mucho mejor que antes”, dijo Chen, e indicó que cada uno de los cinco miembros de su familia tiene un ingreso anual neto superior a 10.000 yuanes.

El estándar de vida de los residentes de Bianjiang tiene un marcado contraste con el nivel de 2014, cuando había 699 personas pobres registradas.

“El transporte deficiente era la principal razón de la pobreza en Bianjiang. La única salida de la aldea era un estrecho sendero cerca del acantilado de una montaña”, dijo Chen.

A medida que China intensificó sus esfuerzos por reducir la pobreza en los últimos años, se construyeron más carreteras que comunican la aldea con el mundo exterior. Incluso el sendero que conduce a la casa de Chen fue pavimentado.

Como resultado del mejoramiento en el transporte, las industrias de pesca, cría de pollos y cultivo de crisantemos empezaron a prosperar en la aldea, proporcionado a los residentes locales crecientes ingresos.

Con la eliminación de la pobreza absoluta este año, China logrará el objetivo de reducción de la pobreza de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas 10 años antes de lo programado.

En los últimos más de 40 años de reforma y apertura, más de 700 millones de personas en China han sido liberadas de la pobreza, contribuyendo en más de 70 por ciento a la reducción global de la pobreza.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha elogiado el éxito de China en la reducción de la pobreza, y calificó los logros como “muy fuertes”.

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Los Juegos Olímpicos de Invierno 2022: ¿una repetición de Beijing 2008? https://politica-china.org/areas/derechos-humanos/los-juegos-olimpicos-de-invierno-2022-una-repeticion-de-beijing-2008?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=los-juegos-olimpicos-de-invierno-2022-una-repeticion-de-beijing-2008 Tue, 24 Nov 2020 11:51:03 +0000 https://politica-china.org/?p=27062 El 31 de julio de 2015 se anunció que Beijing había sido nombrada sede de los Juegos Olímpicos de invierno de 2022. Las competiciones se celebrarán en el mes de febrero, coincidiendo con el año nuevo chino, y tendrán lugar no solo en el centro de Beijing, sino también en el distrito de Yanqing y en la ciudad de Zhanjiakou, situada en la provincia vecina de Hebei. Está previsto incluir en el programa una serie de eventos nuevos que harán de los Juegos Olímpicos de invierno de 2022 los más cercanos a la paridad de la historia. Beijing se convierte así en la primera ciudad del mundo en la que hayan tenido lugar Juegos Olímpicos tanto de verano como de invierno (Comité Olímpico Internacional, 2020a). No obstante, dada la experiencia de China con los Juegos Olímpicos de verano de 2008, se plantea la pregunta de si los Juegos de invierno de 2022 se desarrollarán realmente sin problemas o si deberán enfrentarse de nuevo a protestas motivadas por la política de minorías del Gobierno de Xi Jinping.

Los Juegos Olímpicos de 2008 favorecieron en diversas áreas la posición internacional del gigante asiático: el aumento de visibilidad del país dio pie a un incremento del turismo, y el Gobierno chino implementó un Plan de Desarrollo Sostenible de Beijing en aras de mejorar la situación medioambiental de la capital. Asimismo, el crecimiento económico también se benefició de las inversiones para las olimpiadas por parte de patrocinadores, proveedores y otros colaboradores (USCBC, 2008). No obstante, la otra cara de la moneda la componen las protestas de marzo de 2008 en contra del tratamiento recibido por la minoría tibetana por parte del Gobierno chino. Comenzaron como un llamamiento a favor de la liberación de unos monjes que habían sido detenidos por las autoridades y se intensificaron a lo largo de las semanas siguientes, lo que atrajo la atención de la comunidad internacional e incluso la simpatía de algunos colectivos hacia los tibetanos (Barnett, 2009; Smith, 2010). El eco de estas protestas se dejó sentir en diversos lugares del mundo y, en especial, en países donde residen grupos de mayor tamaño de la diáspora tibetana, como la India, Nepal, Australia, Estados Unidos, o diversos países europeos, donde se realizaron protestas, en su mayoría ante embajadas de la República Popular China, que variaban desde el lanzamiento de piedras a dicho edificio hasta intentos de izar la bandera tibetana en él (Hong y Zhouxiang, 2013). Gran parte de las protestas en su dimensión internacional giraban en torno a llamadas a que se cambiara la sede de los juegos olímpicos de 2008 debido al historial de China respecto a los derechos humanos en Tíbet, llegando incluso a interrumpirse la ceremonia de encendido de la antorcha olímpica en Grecia y su posterior recorrido hasta China en Londres, París, San Francisco, Canberra, Nueva Delhi o Bangkok, entre otros (Reuters, 2008).

En los últimos meses se han trazado paralelismos en los medios de comunicación entre la situación del Tíbet en 2008 y las situaciones actuales en Hong Kong y Xinjiang, en las que ya más de 160 agrupaciones nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos se han basado para pedir al Comité Olímpico Internacional que cambie la sede de los juegos de 2022 (Blennerhassett, 2020). Según CBS News (2020), un gran número de estos organismos se unió para presentar una carta a Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico, en la que realizaban esta misma petición, argumentando que China no solo no había logrado mejorar la situación de los derechos humanos dentro de sus fronteras desde 2008, sino que además habían «creado un sistema de vigilancia orwelliano en el Tíbet y encarcelado a más de un millón de uigures en Xinjiang». El Comité respondió indicando que la concesión de los juegos a una ciudad no implica que la institución esté de acuerdo con la estructura política, las circunstancias sociales o los estándares de derechos humanos del país en cuestión. Declararon asimismo que habían recibido garantías de que, en el contexto de los Juegos Olímpicos, se respetarían todos los principios incluidos en la Carta Olímpica, documento que codifica  las normas por las que se rige la celebración de estas competiciones. En él se incluyen los principios fundamentales del Olimpismo, entre los que destaca la obligación de mantener y salvaguardar la neutralidad política del Movimiento Olímpico. También se hace énfasis en la no discriminación y la actuación de forma independiente de intereses comerciales o políticos o consideraciones raciales o religiosas (Comité Olímpico Internacional, 2020b).

No son solo los grupos de derechos humanos los que están contemplando emprender acciones en contra de las Olimpiadas en Beijing, sino que varios países están barajando también la idea: Dominic Raab, secretario de Estado para las Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones del Reino Unido declaró, poco después de que 39 países condenaran en las Naciones Unidas las acciones del Gobierno de Xi Jinping relativas a Xinjiang, Hong Kong y Taiwán, que no habían descartado un boicot del evento (Blennerhassett, 2020). Asimismo, en el Parlamento australiano ya se han elevado varias voces pidiendo a los atletas nacionales que lleven a cabo su propio boicot, y dos miembros del Senado han puesto en movimiento una iniciativa que buscaría asegurar que el Gobierno australiano y el Comité Olímpico nacional colaborarán para asegurarse de que el boicot se lleva a cabo (Citowicki, 2020). China ha restado importancia a estos llamamientos, calificándolos de politización de los Juegos y acusando a quienes respaldan la iniciativa de ir en contra del espíritu de la Carta Olímpica (Stayner, 2020). No obstante, los últimos meses han mostrado un aumento de los grupos, organizaciones e incluso organismos políticos posicionándose en contra de los Juegos Olímpicos en Beijing.

Este no sería el primer boicot olímpico: en 1980, los Estados Unidos lideraron un boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú como protesta contra la invasión de Afganistán, y en 1984, cuando los Juegos tuvieron lugar en Los Ángeles, la Unión Soviética les pagó con la misma moneda (D’Agati, 2013). La efectividad de aquellos boicots fue limitada, pero en este caso un boicot podría tener un efecto mucho mayor. Esto se debe a que los Juegos Olímpicos de invierno cuentan con un número menor de países participantes, muchos de los cuales son democracias liberales pertenecientes al mundo desarrollado, categoría cuyos miembros han expresado con gran insistencia sus preocupaciones por el historial de derechos humanos de China, además de incluir un elevado porcentaje de los Estados que tienden a dominar el medallero en los Juegos de invierno (Tiezzi, 2020). Si estos países optaran por boicotear los Juegos de Beijing y organizaran una versión alternativa como se hizo en 1980 en Filadelfia durante el boicot a los Juegos de Moscú o en varios países del bloque soviético como parte del boicot de 1984 (Ferguson, 2012), sería para muchos atletas más interesante conseguir una victoria en los juegos alternativos, dada la presencia allí de gran número de los atletas con mejores marcas en las diversas pruebas.

Todavía está por ver cómo se resolverá esta intersección del deporte y la geopolítica. China ha cambiado mucho desde 2008 y aún puede hacerlo más en los próximos años, como también lo podría hacer el contexto internacional. Aunque ahora mismo aún parece poco probable que las grandes potencias decidan embarcarse en un proceso de boicot de esta envergadura, aún tienen dos años más para pensar si quieren, al menos por esta vez, dejar de separar deportes y política en nombre de los derechos humanos.

 

Barnett, R. (2009). The Tibet Protests of Spring 2008. China Perspectives, 3, 6-23.

Blennerhassett, P. (2020). Will China face a massive boycott over the 2022 Beijing Winter Olympics? South China Mornign Post. Consultado el 22/111/2020 en https://www.scmp.com/video/comments/3109239/will-china-face-massive-boycott-over-2022-beijing-winter-olympics

CBS News. (2020). Human rights groups urge IOC to move the 2022 Winter Olympics out of China. Consultado el 22/11/2020 en https://www.cbsnews.com/news/china-olympics-human-rights-groups-urge-ioc-to-move-2022-winter-games-tibet-hong-kong-uighurs/

Citowicki, P. (2020). Australian Parliament to Debate a Beijing Olympics Boycott. The Diplomat. Consultado el 22/11/2020 en https://thediplomat.com/2020/10/australian-parliament-to-debate-a-beijing-olympics-boycott/

Comité Olímpico Internacional. (2020a). Beijing 2022. Consultado el 12/11/2020 en https://www.olympic.org/beijing-2022

Comité Olímpico Internacional. (2020b). Carta Olímpica. Consultado el 22/11/2020 en https://stillmed.olympic.org/media/Document%20Library/OlympicOrg/General/ES-Olympic-Charter.pdf

D’Agati, P. (2013). The Cold War and the 1984 Olympic Games. Nueva York: Palgrave Macmillan.

Ferguson, K. (2012). History lesson: If you don’t like the Olympics, just make your own. Southern California Public Radio. Consultado el 23/11/2020 en https://www.scpr.org/blogs/offramp/2012/07/30/9216/history-lesson-if-you-dont-olympics-just-make-your/

Hong, F. y Zhouxiang, L. (2013). The Politicisation of Sport in Modern China: Communist and Champions. New York: Routledge.

Reuters. (2008). Timeline: Olympic torch protests around the world. Consultado el 18/11/2020 en https://www.reuters.com/article/us-olympics-torch-disruptions-idUSSP17070920080428

Smith, W. W. (2010). Tibet’s Last Stand? The Tibetan Uprising of 2008 and China’s Response. Lanham: Rowman & Littlefield.

Stayner, T. (2020). China rejects push to strip Beijing of Winter Olympics over human rights concerns. SBS News. Consultado el 23/11/2020 en https://www.sbs.com.au/news/china-rejects-push-to-strip-beijing-of-winter-olympics-over-human-rights-concerns

Tiezzi, S. (2020). A Boycott of the 2022 Beijing Olympics Would Work. The Diplomat. Consultado el 23/11/2020 en https://thediplomat.com/2020/10/a-boycott-of-the-2022-beijing-olympics-would-work/

USCBC. (2008). The 2008 Olympics’ Impact on China. Consultado el 13/11/2020 en https://www.chinabusinessreview.com/the-2008-olympics-impact-on-china/#:~:text=The%20number%20of%20tourists%20in,bring%20to%20the%20host%20country.&text=The%20number%20of%20hotels%20in,has%20reduced%20hotel%20ownership%20restrictions.

 

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Taiwán y la integración económica regional https://politica-china.org/areas/taiwan/taiwan-y-la-integracion-economica-regional?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=taiwan-y-la-integracion-economica-regional Mon, 23 Nov 2020 11:18:33 +0000 https://politica-china.org/?p=27059 La reciente firma de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, siglas en inglés) ha producido un pequeño cataclismo en Taiwán. Oficialmente se le ha querido restar importancia: estaba realmente difícil unirse a una RCEP liderada por China por lo que el objetivo debe centrarse en la participación en el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, siglas en inglés) que lidera Japón, tras el abandono de EEUU del inicial TPP.

En una cosa tiene razón el Partido Democrático Progresista (PDP): intentar unirse a la RCEP sería inútil sin operar un cambio en el discurso. ¿Debería intentarlo a pesar de todo, tal cual dice el opositor Kuomintang? El gabinete taiwanés podría intentar ser más proactivo, sin duda, pero el resultado sería el mismo.

Pero la realidad es la que sigue: el volumen comercial entre Taiwán y los países RCEP ronda el 59 por ciento del total y la inversión en Taiwán de dicho grupo de países es del orden del 65 por ciento. Por tanto, son cifras muy significativas y asegurar que “el impacto sobre la economía taiwanesa será muy limitado” puede ser decir mucho. Además, pronto podría haber noticias relevantes en el TLC que están negociando China, Corea del Sur y Japón, que podría afectar muy seriamente a industrias taiwanesas como la petroquímica, textil, metalúrgica o maquinaria. La ministra de Economía, Wang Mei-hua, anunció reuniones de urgencia para evaluar la situación. Y en su agenda destaca la transformación industrial para hacer frente a la firma de la RCEP. Luego el impacto no es tan menor y la preocupación entre los sectores afectados es profunda y está justificada.

La hipotética entrada de Taiwán en el CPTPP no parece fácil tampoco. Es más, tras la firma de la RCEP, el primer ministro Li Keqiang mostró la firme voluntad de China de unirse al CPTPP. Si hasta ahora en él se ha  evidenciado poca voluntad de abrir un hueco a Taiwán, de adelantarse China sería harto improbable la admisión de Taipéi. A no ser, otra vez, que el PDP acepte las condiciones políticas al uso, es decir, el Consenso de 1992 y el principio de una sola China. Cosa igualmente improbable.

La convergencia con EEUU se afianza como única alternativa. Washington y Taipéi han mantenido días atrás el primer Diálogo de Asociación para la Prosperidad Económica entre Taiwán y EEUU. En 2019, EEUU fue el segundo socio comercial más grande de Taiwán, el segundo mercado de exportación en importancia y su tercera fuente de importaciones. El volumen del comercio bilateral ascendió a más de 81.000 millones de dólares con un incremento del 11,7 por ciento en relación a 2018. La decisión del gobierno taiwanés de autorizar las importaciones de carne de cerdo de EEUU con ractopamina, contestada este domingo 22 por decenas de miles de personas en las calles,  trazaría un nuevo rumbo a la relación bilateral a la espera de que se produzca el relevo en la presidencia de EEUU. El reforzamiento de las relaciones con EEUU se antoja como una especie de salvavidas para Taiwán como se demostró con la firma de un memorando para sentar las bases de una cooperación económica más profunda y más completa en el futuro.

La presidenta Tsai Ing-wen restó importancia a la situación de Taiwán en relación a la RCEP aludiendo a la necesidad de “desarrollar más oportunidades en lugar de colocar todos sus huevos en una canasta”, pero lo cierto es que eso es lo que ha venido haciendo, aunque EEUU se trate de “un socio confiable” a la espera de constatar la continuidad del diálogo con EEUU y su enjundia final bajo la nueva administración Biden.

Taiwán, por tanto, se queda fuera de las dos principales plataformas de libre comercio de Asia-Pacífico, lo cual constituye un serio hándicap para la economía de la isla. Por otra parte, las exportaciones de Taiwán a China continental y Hong Kong, de enero a octubre de este año representaron el 43,6 por ciento del total. La dependencia económica y comercial a través del Estrecho sigue siendo muy fuerte a pesar del alejamiento político. En este contexto, el margen de maniobra de las autoridades taiwanesas se aventura limitado.

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Estados Unidos y China: ¿Guerra, acuerdo, claudicación o quiebre? https://politica-china.org/areas/politica-exterior/estados-unidos-y-china-guerra-acuerdo-claudicacion-o-quiebre?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=estados-unidos-y-china-guerra-acuerdo-claudicacion-o-quiebre Mon, 23 Nov 2020 07:58:43 +0000 https://politica-china.org/?p=27056 La emergente Guerra Fría que hoy enfrenta a Estados Unidos y China podría tomar cinco caminos diferentes.  

Primero, la contención a largo plazo del emerger de China por parte de Washington. Ello seguiría las líneas de la que Estados Unidos puso en marcha en relación a la Unión Soviética entre 1947 y 1991. Dado el éxito de dicha política frente a la URSS, esta constituye la opción preferida por Estados Unidos y la que ha venido siguiendo con prioridades variables desde que Obama puso en marcha su llamado Pivote en Asia”. Aunque se habla de una política de contra balance a China, en realidad se trata de un proceso de contención que busca frenar la expansión de ese país en áreas diversas que van desde lo geopolítico hasta lo tecnológico.  

La diferencia fundamental entre la contención aplicada a los soviéticos y a China, es que la primera se desarrollo en áreas periféricas del mundo. Desde etapa temprana Stalin comprendió que no podía expandirse en Europa más allá de los límites de la Cortina de Hierro, mudando el expansionismo de su modelo hacia el Tercer Mundo. En esta ocasión, en cambio, Washington busca contener a China en un área geográfica que durante milenios fue tributaria de su imperio. Más aún, dicha contención incluiría a Taiwán, lo cual va a contracorriente de la “Gran Unificación” de su territorio, prioridad nacional de Pekín.  

Segundo, un acuerdo de poder regional compartido. Ello responde a lo propuesto por figuras como Henry Kissinger o Paul Kennedy. De acuerdo al primero, entre la posibilidad de un guerra nuclear de efectos destructivos incalculables y un compromiso que de origen a un nuevo orden regional, lo segundo sería a todas luces preferible. El problema aquí sería doble. ¿Podrían encontrarse bases para un acuerdo? ¿Estaría dispuesto Estados Unidos a reconocer a China como un igual? Las aspiraciones de China serían las de un Océano Pacífico compartido, en los que la parte Este caería bajo control chino y la parte Oeste bajo control estadounidense, planteamiento que resultaría inaceptable para Washington.  

Tercero, guerra. Imposibilitados de conciliar sus diferencias y sometidos a roces permanentes la guerra podría estallar entre ambos. ¿Pero que tipo de guerra sería? ¿Tipo Trampa de Tucídides o tipo Teoría de Transición de Poder? La primera tesis plantea que la parte más fuerte es la más proclive a iniciar hostilidades antes de que la más débil la iguale en fortaleza. De ser así, sería Estados Unidos quien iniciaría el conflicto. La segunda tesis plantea que es la parte más débil la que, frustrada ante la contención a su emerger, suele iniciar hostilidades. En tal caso, China sería el agresor. Valga agregar que esto último entra en concordancia con la doctrina militar china, la cual valora las ventajas de un ataque sorpresivo cuando la configuración adecuada de circunstancias se materializa. Por lo demás, varias otras consideraciones deberían ser tomadas en cuenta. ¿Sería una guerra que incluiría aliados o limitada a ambos países? ¿Sería una guerra corta o un conflicto prolongado? ¿Se mantendría dentro del ámbito armado convencional o trascendería al plano nuclear? 

Cuarto, retirada unilateral de Estados Unidos. Esto cobraría forma bajo la hipótesis del inicio de un período aislacionista. No hay que olvidar que la política exterior estadounidense posee sus características muy particulares de yin y yang. Es decir, impulsos contrapuestos que en realidad forman parte de una misma unidad. La unidad, en este caso, vendría representada por la auto percibida superioridad moral de su modelo y el yin y el yang representarían los períodos históricos oscilantes entre los impulsos proselitistas de difundirlo y el aislacionismo llamado a protegerlo de la contaminación externa. El período comprendido entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial fue aislacionista, mientras que a partir de su victoria en la Segunda Guerra Mundial, se puso en marcha un impulso misionero. Bien pudiese ser, y así lo creyeron muchos en relación a Trump, que en un futuro Estados Unidos se volcase sobre sí con abandono de sus compromisos internacionales. Al hacer evidente su determinación y poder militar emergente, China busca estimular los impulsos aislacionistas estadounidenses. El riesgo es que podría desatar por el contrario una Trampa de Tucídides. 

Quinto, el colapso del régimen del Partido Comunista Chino. Varios autores han escrito sobre la frontera de longevidad de los regímenes autoritarios, señalando las siete décadas como su límite máximo de supervivencia. En efecto, los regímenes del Partido Comunista soviético, el Kuomintang de Taiwan o el PRI mexicano, por citar algunos, se vinieron abajo al rondar esta frontera. Sin aceptar la naturaleza determinista de esta propuesta, es cierto que cabalgar el tigre del nacionalismo chino mientras se asume el desgaste de una Guerra Fría con Estados Unidos y se buscan superar los retos mayúsculos del envejecimiento poblacional y de transición y crecimiento domésticos, no es tarea fácil. El riesgo de quiebre es una posibilidad siempre presente. 

         El tiempo dará su veredicto. 

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Un lustro del encuentro Xi – Ma https://politica-china.org/areas/taiwan/un-lustro-del-encuentro-xi-ma?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=un-lustro-del-encuentro-xi-ma Thu, 19 Nov 2020 12:58:00 +0000 https://politica-china.org/?p=27053 ¿Otra relación a través del Estrecho es posible? La actual vive un momento envenenado pero sin duda otra es posible, como bien se ha intentado demostrar al reivindicar la trascendencia del encuentro mantenido en Singapur el 7 de noviembre de 2015 por Xi Jinping y Ma Ying-jeou. Fue aquella la primera reunión de líderes de ambos lados del Estrecho desde 1949. Culminó una etapa de reencuentro a través del Estrecho pero simbolizó también las dificultades objetivas para avanzar por dicha senda.

Días atrás, en Beijing se celebró un simposio para conmemorar el encuentro a la luz del momento presente, caracterizado, según la versión oficial, por “situaciones complejas y graves”. Calificando la reunión de “hito” y “evento pionero”, se remarcó el valor de los principios (una sola China, consenso de 1992) como guía orientadora de la solución pacífica para lograr la reunificación. Asimismo, no faltó la condena de quienes buscan la independencia de la isla o aplauden cuando no auspician las interferencias externas.

También en paralelo, el Kuomintang organizó en Taipéi su propio foro para reflexionar sobre el aniversario. En él, el ex presidente Ma Ying-jeou destacó el esfuerzo de ambas partes por construir una base política común y generar confianza mutua con la mirada puesta en la defensa de la paz. Ma acusó  a la actual presidenta Tsai Ing-wen de cerrar dicha puerta al descalificar el Consenso de 1992 y de inducir a error a la gente para hacerla creer que el citado consenso significaba lo mismo que el principio de un país dos sistemas.

Reclamando para sí el plus de la “voluntad constructiva” con la esperanza de guiar a los futuros líderes de ambos lados, Ma imploró a Tsai la aceptación del consenso, y a Beijing la suspensión de las acciones militares de intimidación que “solo consiguen sumar más animosidad” anti-continental entre la población.

Cuando aquel encuentro se produjo, la relación entre China y Taiwán se encontraba en un momento se diría que idílico. Con un presidente Ma saliendo de su segundo mandato con la perspectiva y la ambición de dejar inscrito su nombre en la historia como el líder que acercó más que nunca a las dos partes, quizá no advirtió suficientemente la magnitud del coste de generar en paralelo mucha animadversión entre algunos sectores de la isla, sobre todo los jóvenes, aupados a la agenda política través del Movimiento Girasol (2014).

La victoria de Tsai Ing-wen en las elecciones de 2016 y el arribo a la Casa Blanca de Donald Trump propiciaron una entente cordiale que evaporó la atmosfera precedente como por arte de magia. Bien sabedores en Washington de lo mucho que a China le duele Taiwán, una tras otra se fueron sucediendo medidas leídas en Beijing en clave de provocación. Ahora mismo, la traca final de la Administración Trump integra ventas de armas, declaraciones altisonantes de Mike Pompeo (“Taiwán no es parte de China”, dijo), o el inicio de un diálogo económico bilateral de futuro incierto.

En 1996, Jiang Zemin intentó influir en el resultado de las elecciones presidenciales taiwanesas echando mano de pruebas con misiles y maniobras militares. No dio resultado. Lee Teng-hui, quien reclamaba una relación “de Estado a Estado” entre ambas partes, se convirtió en el primer presidente taiwanés elegido democráticamente. En 2015, Xi Jinping repitió la operación con la versión dulce del encuentro que ahora se recuerda, descartando cualquier gesticulación castrense. Tampoco funcionó.

Quince años después de iniciarse la tercera cooperación entre el PCCh y el KMT, sigue bloqueado el camino para la reunificación pacífica. Y los riesgos van en aumento.

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¿Desafío o rendición en Hong Kong? https://politica-china.org/areas/autonomias/desafio-o-rendicion-en-hong-kong?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=desafio-o-rendicion-en-hong-kong Thu, 19 Nov 2020 10:44:56 +0000 https://politica-china.org/?p=27049 El contraste entre el asalto al Parlamento de Hong Kong de cientos de personas enarbolando la bandera colonial, ocurrido en julio de 2019, y la reciente dimisión en masa de los diputados de la oposición es un reflejo elocuente del tránsito operado en los últimos meses en la dinámica política de la ex colonia británica.

Con la vía expedita para descalificar a los diputados díscolos, abierta expresamente por el Parlamento en Beijing para sancionar de inicio a cuatro legisladores, la renuncia al escaño de forma solidaria por parte de los demás diputados opositores a diez meses de la celebración de nuevas elecciones sin una hoja de ruta clara para la acción política, puede llevar a la oposición a un callejón sin salida. Pese a sus limitaciones, el Consejo Legislativo ofrecía una caja de resonancia de la que ahora se verán privados motu proprio.

En Beijing, la medida se interpretó como un nuevo envite con el propósito de restar legitimidad a la Cámara en la que ahora podrá funcionar a plenitud el rodillo oficialista. Otros ven en la actitud opositora una acción insuficientemente meditada que bien podría derivar en una especie de rendición involuntaria.

A nivel interno, las posibilidades de repetir las movilizaciones del pasado año parecen exiguas. Y no solo por las limitaciones derivadas de la pandemia. Incluso en el supuesto de que el proceso de descalificación se traslade ahora de forma parcial y selectiva a los dieciocho consejos distritales en los que la oposición ostenta una posición fortalecida tras las elecciones locales de noviembre de 2019, la falta de expectativas y el cansancio constituyen poderosos alicientes desmovilizadores. Lo más probable es que la ofensiva distrital se lleve a cabo de forma prolongada y con el horizonte de 2023 y con las autoridades operando en base a una reglamentación más estricta que garantice la solemnización de adecuadas dosis de patriotismo y lealtad. Para entonces, los gobiernos central y local cuentan con haber estabilizado la situación. Esa operación pudiera haberse iniciado con el reciente arresto de Raymond Li.

En consecuencia, sin posibilidades de operar como revulsivo interno con potencialidad suficiente para trabar la acción estabilizadora en curso, la dimisión solo cabe ser interpretada como un desesperado apelo a la presión internacional. El mensaje se dirige, sobre todo, a Joe Biden, tras un primer balance en que las sanciones dispuestas por la Administración Trump parecen haber servido de bien poco. Por su parte, la UE proclama mucho pero hace menos.

La activación de la represión selectiva sobre las figuras más emblemáticas de la oposición prosigue su inexorable curso desplazando progresivamente de la agenda pública cualquier asunto de interés de la oposición. Por otra parte, se ha iniciado el éxodo de ONGs internacionales asentadas en el territorio y con vínculos estrechos con el movimiento opositor. Su destino predilecto será Taiwán, lo que añadirá un nuevo factor de animosidad en las relaciones a través del Estrecho y rubricará al alza el enfrentamiento cada vez más abierto entre el PCCh y el gobernante PDP.

A la estrategia política de Beijing de apuntalar a Carrie Lam al frente del Ejecutivo local y neutralizar y diezmar a la oposición, se suma la estrategia económica, acelerando la implementación de la propuesta de creación del Área de la Gran Bahía que en unos lustros diluirá el protagonismo de Hong Kong a favor de Shenzhen y, en último término, de Shanghái.

En los seis meses transcurridos desde la aprobación de la ley de seguridad nacional para Hong Kong, la recuperación del control por parte de las autoridades es un hecho irrefutable. El impacto en la economía de las movilizaciones opositoras ha sido enjugado por los efectos de la pandemia cuyas secuelas aún perduran. Las autoridades locales no se imaginan una recuperación en este sentido sin el concurso y auxilio de Beijing. Así se lo expresó Carrie Lam al número siete Han Zheng recientemente en un encuentro mantenido en la capital. Han se mostró dispuesto a lanzar el salvavidas.

No obstante, confiarlo todo a este enfoque puede no ser suficiente si no se encaran los factores de descontento que alimentan la animosidad de la población hongkonesa hacia el continente. O también aquellos factores que lastran la cohesión social en el territorio, por ejemplo con índices de pobreza y desigualdad inadmisibles.

La ecuación que bosquejan las autoridades locales plantea demostrar que la identidad liberal de la región no se resentirá mientras perviva cierta bonanza, estabilidad y se preserve un determinado margen de estado de derecho, eso sí, sin la amplitud democrática que reclama la oposición. ¿Una ilusión? Pudiera ser, pero no olvidemos que fue así como funcionó bajo el largo dominio del Reino Unido.

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Xi insta a BRICS a salvaguardar equidad y justicia internacionales https://politica-china.org/areas/politica-exterior/xi-insta-a-brics-a-salvaguardar-equidad-y-justicia-internacionales?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=xi-insta-a-brics-a-salvaguardar-equidad-y-justicia-internacionales Wed, 18 Nov 2020 07:58:52 +0000 https://politica-china.org/?p=27046 El presidente de China, Xi Jinping, exhortó hoy martes a los países BRICS a salvaguardar firmemente la equidad y la justicia internacionales, al pronunciar un discurso en Beijing en la XII Cumbre del grupo BRICS mediante enlace de video.

Xi indicó que los países BRICS deben enarbolar la bandera del multilateralismo, salvaguardar los propósitos y principios de la Carta de la ONU, y el orden internacional sustentado en el derecho internacional.

Mencionó que los países deben transcender la ideología, respetar el sistema social, el modelo económico y el camino de desarrollo de los otros que elijan sobre la base de sus propias condiciones nacionales.

Xi habló de la necesidad de defender el concepto de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible, resolver las disputas a través de consultas y negociación, y oponerse a la interferencia en los asuntos internos de otros, así como a las sanciones unilaterales y a la “jurisdicción de brazo largo”, para impulsar conjuntamente un ambiente pacífico y estable para el desarrollo.

BRICS es el acrónimo de un bloque de mercados emergentes que agrupa a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. La reunión de hoy fue organizada por Rusia, que ocupa la presidencia rotatoria del grupo BRICS este año.

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Un paso más llamado RCEP https://politica-china.org/areas/politica-exterior/un-paso-mas-llamado-rcep?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=un-paso-mas-llamado-rcep Tue, 17 Nov 2020 08:02:05 +0000 https://politica-china.org/?p=27041 Con la firma de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, siglas en inglés), China afianza su posición en Asia-Pacífico como líder económico regional. Es verdad que India se quedó fuera pero aun así, que todos los suscribientes (Australia, China, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur y las 10 economías de ASEAN) se hayan puesto de acuerdo representa un importante éxito político para China que a todas luces se erige no solo como primer beneficiario de la alianza sino también le permitirá influir y dar forma al orden regional. Para entrar en vigor, el acuerdo debe ser ratificado por al menos seis naciones de la ASEAN y tres países que no pertenezcan al bloque del sudeste asiático.

Nueva Delhi rechazó sumarse porque teme empeorar el déficit comercial con China y además quiere proteger su sector agrícola de la competencia de países como Australia y Nueva Zelanda. Por otra parte, Japón, aliado de Estados Unidos, siempre aseguró que sin la presencia de India no suscribiría el acuerdo. Para Tokio, la participación de Nueva Delhi habría compensado el alargado peso de China. ¿Qué cambió? La pandemia obligó al gobierno japonés a aceptar un esquema controlado por Beijing. Todos los firmantes tienen necesidad de reactivar su economía y esperan que la RCEP les ayude a superar la crisis actual.

La firma se produce tras ocho años de negociaciones, de los cuales cuatro al menos han sido de enorme confusión en la política de EEUU hacia la región. Tras el abandono del Acuerdo Transpacífico promovida por la Administración Obama, pareciera que la sustancia principal de la estrategia del Indo-Pacífico puede quedar reducida a un acrónimo: el QUAD o Diálogo de Seguridad Cuadrilateral en el que participan EEUU, Australia, Japón e India, lo que algunos bautizaron ya como la nueva Otan asiática.

Sin saber aun a ciencia cierta que va a ser de la guerra comercial iniciada por Trump y con la UE cediendo a la ASEAN la condición de primer socio económico de China, la RCEP se afianza como un complemento de contexto que reforzará la otra política regional sustentada en torno a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Ambas iniciativas deben confluir en el área de Libre Comercio de Asia-Pacífico, en debate desde 2004, que consolidará la significación de Asia en el concierto económico global con una evolución marcada por el enfoque chino y su modelo alternativo no solo en lo económico sino también en lo estratégico.

De esta forma, China da un paso más en el diseño de una arquitectura regional que le permite tomar la delantera y ganar posiciones relevantes. Aprovechando el desconcierto y la desconfianza generada durante el mandato de Donald Trump en la Casa Blanca, llena de buen grado el vacío de poder. Es verdad que Trump trató de proyectar su influencia a través de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo prometiendo inversiones estratégicas en la región pero sus compromisos efectivos a día de hoy son poco significativos. Para el presidente electo Joe Biden, la RCEP implica un mensaje: la historia corre deprisa y pudiera ser ya tarde para frenar a China.

El impacto global del acuerdo puede ser apreciable: los miembros del RCEP representan en torno al 30 por ciento del PIB mundial, cubre a 2.200 millones de personas y su PIB combinado supera los 26 billones de dólares.

A China le queda pendiente avanzar en la cuestión del Mar de China meridional. Las consultas sobre el Código de Conducta avanzan más lentamente de lo que sería deseable. El riesgo es bien conocido: los países vecinos pueden elegirle como socio económico pero su socio preferente de seguridad será EEUU. Si quiere evitar esa disociación deberá estar dispuesta a hacer sacrificios.

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Estados Unidos y la amenaza china https://politica-china.org/areas/politica-exterior/estados-unidos-y-la-amenaza-china?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=estados-unidos-y-la-amenaza-china Mon, 16 Nov 2020 07:48:29 +0000 https://politica-china.org/?p=27033 Estados Unidos se siente amenazado por el emerger de China. Este emerger se expresa a través de estrategias convergentes tales como el “Sueño Chino de Rejuvenecimiento Nacional” o “Hecho en China 2025”. La primera de dichas estrategias persigue una China prospera y poderosa, la expansión de la huella geopolítica del país y un cambio en su geografía estratégica. La segunda, persigue transformar a la nación en el líder mundial en ciencia, tecnología e innovación. Al final de todo este proceso se encuentra una fecha clave: 2049. Ese año marcará el primer centenario de la fundación de la República Popular China y, en tanto tal, representa el momento en el cual el país deberá haber alcanzado la cúspide de la jerarquía mundial. 

         Si bien el desafío a su primacía constituye a razón de base de la reacción estadounidense y del surgimiento de una nueva Guerra Fría, es en el campo de la geopolítica donde la situación se torna más sensible. ¿En donde reside la amenaza geopolítica que China le plantea a Estados Unidos? Esta se sustenta en tres marcos perceptivos de la psiquis china y en tres escenarios geográficos de proyección. 

         Los marcos perceptivos serían los siguientes. Primero, China tiene una fijación con su pasado, lo que implica que mira al futuro con los lentes de su pasado glorioso. En tal sentido, moverse hacia adelante no significa otra cosa que moverse hacia atrás. Segundo, China mantiene una carga de resentimiento por las humillaciones sufridas en su momento de mayor debilidad. Ello alimenta un poderoso nacionalismo y un sentimiento de acreencia histórica aún impago. Tercero, el país tiene una óptica revisionista del orden internacional y, en particular, del status quo regional. Ello no sólo deriva de su aversión hacia un sistema que cobro forma cuando China era débil sino que contraviene su visión jerárquica del mundo. Como resultado de las tres consideraciones anteriores, el reemerger de China está llamado a sacudir las visiones geopolíticas convencionales y, por extensión, un orden dentro del cual Estados Unidos detenta el liderazgo. 

         Los escenarios geográficos referidos serían el Mar del Sur de China, las llamadas Primera y Segunda Cadena de Islas y los mares del mundo. Vayamos por orden. Primero, China reclama el 90% del Mar del Sur de China y de los recursos energéticos y pesqueros que el mismo contiene. Apelando a derechos históricos que argumenta mantener desde tiempos inmemoriales, China ha trazado sobre el mapa de dicho mar una línea de nueve guiones que abarca la casi totalidad del mismo. Ello no sólo le plantea diferendos con varios países de la región, sino que contraviene la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Más aún, desconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia que ha dictaminado parcialmente sobre el tema. 

         Para darle dientes a su posición, China se ha abocado a la construcción de numerosas islas artificiales en el Mar del Sur de China. Tales islas han sido transformadas en fortalezas militares equipadas con radares avanzados, sofisticadas baterías de misiles y, en varios casos, modernos aviones de combate. Todo ello ha sido complementado por la construcción de una poderosa armada desplegada en la zona. 

         Segundo, China aspira a controlar las llamadas Primera y Segunda Cadena de Islas. Estas representan los dos mayores archipiélagos que separan a la costa continental del Este de Asia del Océano Pacífico. El deseo de Pekín sería cerrar este espacio a la presencia de la Armada de los Estados Unidos. La Segunda Cadena de Islas representaría una aspiración a más largo plazo y, en última instancia, cobraría forma por vía de una división del Océano Pacífico en espacios de control compartido entre China y Estados Unidos. A no dudarlo, dentro de la primera Cadena de Islas se da la presencia de diversos cuellos de botella susceptibles de bloquear el acceso de China hacia el Océano abierto. Sin embargo, cualquier búsqueda de seguridad absoluta por parte de China en relación a estos espacios, se traduciría en inseguridad absoluta para otros países de la región, tales como Japón o Filipinas.  

         Tercero, China se encuentra en proceso de desarrollar y desplegar una Armada de Aguas Azules, susceptible de disputar el monopolio del que disfruta Estados Unidos en los océanos del mundo. La aspiración de transformar a China en una gran potencia marítima conduce, a la vez, a la necesidad de asegurarse bases navales en diversos puntos del mundo. Comenzando por una primera base en Djibouti, en el llamado Cuerno de África, China se plantea expandirse hacia otros lugares. Se argumenta que la construcción de diversas infraestructuras portuarias en el Océano Índico tendrían como expectativa final su reconversión en bases navales chinas.  

         Los marcos perceptivos arraigados en la psiquis nacional de China convergen con las aspiraciones de proyección de ese país sobre un conjunto de espacios geográficos diversos. Ello se traduce en un reto geopolítico mayúsculo para el liderazgo que detenta Estados Unidos.  

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Consumidores de España disfrutan de compras rápidas en festival online “Doble Once” https://politica-china.org/areas/sociedad/consumidores-de-espana-disfrutan-de-compras-rapidas-en-festival-online-doble-once?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=consumidores-de-espana-disfrutan-de-compras-rapidas-en-festival-online-doble-once Mon, 16 Nov 2020 07:39:51 +0000 https://politica-china.org/?p=27029 MADRID, 14 nov (Xinhua) — En Madrid, capital de España, Alejandro se levantó temprano el 11 de noviembre y se sentó frente al ordenador para esperar la llegada del festival de compras electrónicas chino conocido como el “Doble Once”.

La promoción empezó a las nueve en punto y el precio del televisor de una marca china que había agregado hace días a la cesta de compra bajó de 400 a 300 euros.

Alejandro, de 35 años, actualizó la página web, hizo el pedido y pagó.

Nunca se había imaginado que recibiría su compra apenas cinco horas después de haberla hecho y se convertiría en el primer usuario en Europa en recibir su pedido, durante este “Doble Once”, de AliExpress, la plataforma de ventas minoristas global de comercio electrónico de Alibaba.

Según subrayó a Xinhua, se quedó encantado con el servicio.

El “Doble Once”, que se celebra el 11 de noviembre, es un festival de compras en línea iniciado por una empresa china de comercio electrónico en 2009 y también se conoce el “Día del Soltero”, por la repetición del número “1”.

Este año, las ventas de plataformas de comercio electrónico como Alibaba, JD.com, Suning.com y Pinduoduo, batieron nuevos récords.

En los últimos años, gracias al desarrollo del comercio electrónico y la logística transfronterizos, cada día más vendedores globales han comenzado a participar, y más consumidores en China y otros países disfrutan de este festival.

Con los métodos de envío tradicionales, las compras online tardaban al menos dos días en llegar a España, pero los almacenes en el extranjero, como el almacén de Cainiao, brazo logístico del Grupo Alibaba, cerca de Madrid, permiten ahora a los vendedores chinos abastecerse con antelación y entregar la mercancía directamente en el mismo día en que se realiza el pedido.

Ni Peijian, director de un almacén de Cainiao-4PX Express en España, dijo a Xinhua que el embalaje y la entrega de los productos se completan ahora en menos de 24 horas, y agregó que el depósito cuenta con una superficie de 6.000 metros cuadrados.

Además, detalló, con ocasión del “Doble Once” contrató a 70 trabajadores adicionales para ayudar con el trabajo de entrega por la mayor demanda ese día.

Javier Jiménez, director de Global Trans, la empresa de reparto local que brinda servicios a este almacén, ayudó junto a sus empleados con el trabajo logístico y aseguró que “cada segundo cuenta”, para que así los consumidores españoles puedan experimentar la velocidad china.

La pandemia del coronavirus ha llevado a buena parte de la población a recurrir a las compras en línea, por lo que estas han experimentado un gran aumento, y las ofertas adicionales del “Doble Once” llevaron a los consumidores españoles que también se hiciesen eco del festival de compras y disfrutaran de la llegada de productos en el mismo día.

En la actualidad, España es el segundo mayor mercado de AliExpress en el mundo.

El número de compradores de AliExpress en el país europeo se duplicó este año y el número de negocios españoles en AliExpress aumentó el 260 por ciento. Los negocios españoles que participaron en las actividades de promoción del “Día del Soltero” este año se incrementaron en el 130 por ciento respecto al año pasado.

El servicio de entrega exprés en España es uno de los pocos sectores que no han sido afectado por la pandemia de COVID-19 debido al creciente aumento de las compras en línea, según Jiménez.

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