El G-20 quiere ampliar el papel global del yuan chino

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El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el viceprimer ministro de China Wang Qishan, que copresidieron la inauguración de un seminario de un día en Nanjing sobre el sistema monetario internacional, pidieron una reforma mayor y prudente de dicho sistema siguiendo una secuencia adecuada.


(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Los delegados de las mayores economías del mundo se reunieron ayer en la ciudad de Nanjing, este de China, para discutir la reforma del actual sistema monetario internacional y otros temas relacionados.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el viceprimer ministro de China Wang Qishan, que copresidieron la inauguración de un seminario de un día en Nanjing, pidieron una reforma mayor y prudente siguiendo una secuencia adecuada.

Además, los líderes de las 20 economías más importantes alcanzaron un acuerdo informal sobre la necesidad de que la divisa china, el yuan renminbi (RMB), tenga un mayor papel a nivel global, aunque no como sustituto del dólar estadounidense.

“La mejoría y la adaptación del sistema moneteario internacional será un proceso largo y complicado”, dijo Wang en el seminario. “La comunidad internacional debe explorar más el establecimiento de un sistema monetario más científico y estable”, dijo.

Wang señaló que reformar y mejora del sistema monetario internacional es una necesidad natural de la globalización económica, que conducirá a un crecimiento continuo del comercio internacional, al flujo ordenado de capitales, así como a la prevención de la fluctuación de los tipos de cambio y de los precios de los productos.

“China trabajará con sus socios internacionales para desarrollar el sistema económico internacional de una manera justa, razonable y de beneficio mutuo”, señaló.

Francia, que preside el G-20 y el G-8 principales potencias del mundo este año, está interesada en la refortma del sistema monetario internacional y la establecerá como una prioridad para la cumbre del G-20 de este año, dijo Sarkozy.

Sarkozy dijo que el sistema monetario internacional debe evolucionar gradualmente para reflejar las principales tendencias de la economía mundial.

“El mundo actual es un mundo multipolar. Esta es la razón por la cual quise que este seminario se llevara a cabo en China, cuyo fantástico crecimiento es el ejemplo más sorprendente de este cambio en el equilibrio mundial”, dijo Sarkozy.

“El G-20 ha enfrentado esos cambios a fondo reformando la gobernanza de las instituciones financieras internacionales. Además, también debe tomarlos en cuenta en organizaciones del sistema monetario internacional”, indicó el presidente francés.

Por su parte, la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, que también participó en el seminario, afirmó que el G-20 debe considerar la inclusión del yuan chino entre las divisas que el FMI emplea en sus Derechos Especiales de Giro (DEG, en inglés SDR), una cuasi-divisa creada por el FMI y que se emplea en los trámites con y entre gobiernos miembros.

Por ahora, los DEG sólo incluyen el dólar estadounidense, el yen japonés, el euro y la libra esterlina. “Hemos sugerido la idea de incluir el yuan a nuestros colegas chinos, bajo condiciones y en un plazo que tenemos que acordar”, dijo Lagarde. “Desde ahora, vamos a empezar a trabajar para ampliar la cesta de divisas”, añadió.

No obstante, Lagarde aclaró que “no se ha sugerido sustituir al dólar por los DEG”, una opción que sí ha sido presentada por China como forma de reducir la excesiva dependencia de la economía global en la divisa norteamericana como moneda de reserva.

El seminario de Nanjing tuvo lugar antes de una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 que se realizará a mediados de abril en Estados Unidos y de encuentros posteriores que se espera se lleven a cabo en una cumbre del G20 en noviembre en Cannes, sur de Francia.

A pesar de su naturaleza “informal” y “académica”, el seminario reunió a los ministros de Finanzas y a gobernadores de bancos centrales de 25 países, así como al jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, y al gobernador del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.

En una reunión celebrada en febrero en París, los ministros de Finanzas del G-20 lograron consenso sobre varios indicadores para controlar los desequilibrios económicos globales que incluyen algunos factores internos, como deuda pública y déficits fiscales, índices de ahorro privado y deuda privada, al igual que algunos factores externos, como la balanza comercial y los flujos y transferencias de inversión neta.

“La intervención concertada es una forma esencial de proteger el sistema monetario internacional de la desviación y de la excesiva volatilidad”, comentó Sarkozy. Un instrumento de último recurso como ése solamente es efectivo si se utiliza de una forma verdaderamente coordinada.