Usar o no la tecnología de Huawei, ¿a quién debería hacer caso España? Wang Zhen, ex embajador y ex vicepresidente del Instituto de Asuntos Exteriores del Pueblo Chino

In Análisis, Política exterior by Xulio Ríos

Beijing, 17/07/2020 (El Pueblo en Línea) – De acuerdo a los despachos noticiosos, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, habló recientemente con la ministra de asuntos exteriores de España, Arancha González Laya, para intentar presionar a su gobierno sobre el uso de la tecnología 5G de Huawei. Durante la llamada, Pompeo “explicó profundamente” la importancia de adoptar una “red 5G segura”, y emitió una “advertencia” intimidatoria a las compañías de telecomunicaciones del orbe.

Esta situación se produce después de que el gobierno británico sucumbiera a la presión de EE.UU, rompiera su promesa y cancelara el acceso de la tecnología 5G de Huawei a Reino Unido. Pompeo y otros políticos estadounidenses “han utilizado esta oportunidad” para presionar a un importante estado miembro de la UE para tratar de contener el desarrollo de Huawei en Europa. No es la primera vez que Estados Unidos “trabaja duro” para conseguir lo mismo del gobierno español. Ya en febrero de este año, cuando Robert Strayer, director de ciberseguridad de la Agencia de Tecnología de las Comunicaciones del Departamento de Estado de EE.UU, se reunió con funcionarios de España y otros países de la UE en la embajada de EE.UU en España, amenazó a los países europeos para que no permitieran que la tecnología de Huawei fuera utilizada en la red 5G del viejo continente, ya que “corren el peligro de que el Partido Comunista de China obtenga información sensible”. Strayer también les exigió que utilicen tecnología de otras compañías.

Después de Reino Unido, Pompeo y su equipo consideran a España como el segundo objetivo dentro de su estrategia de presión en Europa. En primer lugar, los líderes de Alemania y Francia, los dos principales países de la Unión Europea, han dejado clara su posición sobre la continua cooperación con China en la “era posterior a la epidemia”, lo que incluye permitir que Huawei acceda a la tecnología de internet y dificulte el cambio de posición. Segundo, España tiene cierta influencia en la UE, una estrecha cooperación con China y un mercado de redes de comunicación relativamente grande. Si este país accede a las presiones de EE.UU y excluye a Huawei, esto supondría un importante avance del país norteamericano en la UE, algo que no solo incitaría a otros miembros, sino que también afectaría a Alemania y a Francia. En tercer lugar, España es un participante destacado en la iniciativa “la Franja y la Ruta” y tiene estrechos vínculos con los países latinoamericanos. Si EE.UU puede usar la presión para enfriar las relaciones entre China y España, esta jugada tendría un efecto aún mayor.

La compañía Huawei ha hecho que la potencia más grande del mundo se sienta “ofendida”. Ha hecho que Pompeo se despreocupe de la epidemia incontrolada, de los disturbios sociales y la recesión económica de su país, y se dedique a perseguir a Huawei por todo el mundo. ¿Por qué? La razón principal pudiera ser que Estados Unidos ha visto en el proceso de desarrollo y el empuje de Huawei, la fuerza espiritual de la gran revitalización de la nación china y la perspectiva del desarrollo pacífico de China. Para EE.UU, sofocar a Huawei es debilitar a China. Por lo tanto, esta persecución y asedio continuarán, y la lucha no parece que vaya a terminar pronto.

España confirmó que Pompeo habló sobre el asunto, pero sin ofrecer detalles. Los medios de presión de Estados Unidos en su discurso incluyen tanto la amenaza de que la tecnología de Huawei es una “amenaza a la seguridad de la información” como el engaño de que “sirve al Partido Comunista Chino y a las violaciones de los derechos humanos”. Además, EE.UU intenta convencerlos ofreciéndoles “tecnología de punta” y diferentes “concesiones”. Si un país podrá resistir dependerá de su determinación de mantener su independencia, de su sabiduría y determinación para sopesar los pros y los contras a largo plazo para el éxito de sus intereses.

Aunque las agencias estadounidenses están agotadas y son extremadamente viciosas, desde una perspectiva global, la tecnología de Huawei es bienvenida por la mayoría de los países por sus enormes ventajas y competitividad. Además, el mercado de Huawei sigue siendo enorme.

Trabajé en España durante muchos años, y sé que España siempre se ha adherido tradicionalmente a la independencia en el manejo de los asuntos internacionales más importantes. Además, la cooperación bilateral entre China y España -desde el establecimiento de sus relaciones diplomáticas hace 47 años y el desarrollo integral de la cooperación en el marco de China-UE- han generado resultados tangibles para ambas partes. La cooperación entre los dos países en el campo de la tecnología de las comunicaciones también tiene una base sólida y amplias perspectivas.

Sobre los problemas técnicos de Huawei, esperamos que el gobierno español tome la decisión correcta y asumir el camino que mejor se adapte a sus intereses nacionales.