BEIJING, 9 feb (Xinhua) -- Amenazada por la creciente demanda de agua y lo limitado de sus fuentes, además de su severa contaminación, China se enfrenta a cada vez más desafíos para garantizar el suministro de agua potable y limpia a sus 1.300 millones de habitantes, y también para mantener su desarrollo sostenible.
China elaboró sus estrategias de desarrollo de recursos hídricos en su undécimo plan quinquenal (2006-2010), pero las continuas tendencias de crecimiento económico y el aumento demográfico, así como la creciente industrialización y urbanización, posiblemente empeorarán la escasez de agua en el país, según ha dicho el Banco Mundial.
En su informe «Abordando la escasez del agua en China», la entidad financiera urgió a China a reformar y reforzar su sistema de administración del agua, según informó hoy el periódico local en inglés China Daily.
El informe indica que los fracasos de la actual política en la gestión del agua en China incluyen un sistema subdesarrollado de la administración de los derechos de agua, la debilidad en el control de la demanda del líquido, la falta de los instrumentos basados en el mercado, y la escasez de fondos para el control de la contaminación.
El banco propone a China reformar aún más su mecanismo de fijación de precios del agua a fin de promover su eficiencia.
El informe del Banco Mundial también sugiere que China debe poner a prueba mecanismos de compensación ecológica orientados al mercado. Por ejemplo, los pagos por los servicios ecológicos ayudarán a proteger los ecosistemas de los cursos superiores de los ríos, los cuales son esenciales para el suministro duradero de las fuentes hídricas de buena calidad.
Los recursos hídricos de China son escasos y están distribuidos de forma desigual. Los recursos hídricos renovables del país suman unos 2.841 kilómetros cúbicos por año, lo que le ubica en el sexto lugar a nivel mundial. Sin embargo, su disponibilidad anual per cápita en 2007 era de sólo 2.156 metros cúbicos, únicamente un cuarto del promedio mundial. Y unas 400 de las 667 ciudades chinas sufren escasez de agua, según cifras no oficiales.
Además, la desigual distribución de los recursos hídricos, de manera tanto espacial como temporal, ha hecho más graves los problemas. En el norte de China, la disponibilidad anual per cápita es de sólo 757 metros cúbicos, una undécima parte del promedio mundial.
La pobre productividad del agua en China, que es de 3,6 dólares por metro cúbico, es inferior al promedio de 4,8 dólares por metro cúbico de los países de medianos ingresos y a los 35,8 dólares por metro cúbico en aquéllos de altos ingresos.
El uso del agua en el sector agrícola ocupa el 65 por ciento del total del país, pero sólo el 45 por ciento es efectivamente utilizado en los cultivos, a causa del masivo despilfarro en los sistemas de irrigación.
Por su parte, el sector industrial consume el 24 por ciento del total del agua del país, y su tasa de reciclaje es de sólo el 40 por ciento, frente al 75-85 por ciento de los países desarrollados.
Con respecto a la contaminación, el informe de la entidad señala que sólo en 2007 la creciente tendencia de la polución del agua en China empezó a mostrar señales de cambio, puesto que el total de las emisiones de la demanda química de oxígeno descendió en un 3,14 por ciento respecto al nivel de 2006.