Frustra otra vez el intento de políticos estadounidenses de apoyo a Taiwán

In Noticias, Taiwán by Xulio Ríos

La 74ª Asamblea Mundial de la Salud está a punto de celebrarse y algunos países occidentales, como Estados Unidos, han sacado la “carta de Taiwán”. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, amenazó recientemente con que el rechazo de la participación de Taiwán “pondrá en peligro los objetivos de salud mundial”. La reunión de ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los Siete (G7) celebrada no hace mucho tiempo también exaltó en una declaración conjunta el llamado apoyo a la participación de Taiwán en la Asamblea Mundial de la Salud.

Como en años anteriores, este año la OMS se negó una vez más a invitar a las autoridades de Taiwán. Esta es la quinta vez consecutiva que “cierran la puerta” a las autoridades de Taiwán desde 2017. El intento de Estados Unidos y otros países occidentales de “apoyar a Taiwán a participar en la conferencia” ha continuado sufriendo una frustración.

Sin embargo, no se han vencidos. La organización con el extranjero de Taiwán afirmó el 19 que pedirían a los llamados “amigos” a presentar una propuesta para invitar a Taiwán a participar en la conferencia. El portavoz del Departamento de Estado de EE. UU. también pidió recientemente a Taiwán que participe nuevamente en la Asamblea Mundial de la Salud.

No importa cómo saltan, su intento de “apoyar a Taiwán a participar en la conferencia” está condenado al fracaso. La razón de esto no puede ser más simple, porque este comportamiento desafía el principio de una sola China y el consenso internacional.

Como una provincia de China, la participación de Taiwán en las actividades de organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud debe manejarse de acuerdo con el principio de una sola China. Este es el principio fundamental confirmado por la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Resolución 25.1 de la Asamblea Mundial de la Salud. De 2009 a 2016, la participación de Taiwán en la Asamblea Mundial de la Salud en nombre de “Chinese Taipei” y como observador fue un arreglo especial realizado a través de consultas sobre la base del “Consenso de 1992” de que ambos lados del estrecho se adhieren al principio de una sola China. Después de que las autoridades del DPP llegaron al poder, se negaron a reconocer el “Consenso del 92” y obstinadamente persiguieron la llamada “independencia de Taiwán”, que socava unilateralmente la base política de las consultas a través del Estrecho. Esta es la razón fundamental por la que Taiwán pierde su calificación para participar en la Asamblea Mundial de la Salud.

Bajo la premisa de cumplir con el principio de una sola China, la parte continental de China ha hecho los arreglos adecuados para la participación de Taiwán en los asuntos de salud global. Según estadísticas incompletas, desde 2020, expertos taiwaneses en tecnología médica han participado en 16 actividades técnicas de la OMS. Debido al canal de comunicación fluido con la OMS, Taiwán puede obtener información oportuna y adecuada sobre la vacuna de nuevo coronavirus y unirse al “plan de implementación de la vacuna contra la neumonía de nuevo coronavirus”. Se puede ver que el argumento de EE.UU. de que “la parte continental de China obstruye la prevención de epidemia de Taiwán” es absurda.

Como en años anteriores, Estados Unidos y algunos otros países aprovechan la manipulación política de la Asamblea Mundial de la Salud de “apoyar Taiwán para contener a China” no puede levantar olas en la comunidad internacional y está destinado al fracaso.

(Fuente: CRI)